jueves, 29 de agosto de 2019

VITORIA-GASTEIZ


¿Por que Ken Follet se enamoró de Vitoria?¿Cómo serán la Catedral vieja, la Casa del cordón, la plaza del Machete o las demás localizaciones de Vitoria que describe Eva García Sáenz de Urturi en sus  novelas "El silencio de la ciudad blanca" o "Los ritos del agua" ?. En este viaje familiar pudimos comprobarlo.


Día 1: Toma de contacto


Llegamos a Vitoria unos días después de su fiesta por excelencia, la de la Virgen Blanca, patrona de la ciudad y encontramos una ciudad tranquila y amable. Hemos tenido la suerte de encontrar un alojamiento dentro de la almendra medieval, que es como se llama a su centro histórico y pronto descubrimos que es una ciudad asequible para pasearla. Esta primera tarde nos sirve para llegarnos a la oficina de turismo e informarnos de los lugares de interés, conocer horarios, etc. Por ejemplo saber que para visitar la Catedral de Santa Maria hay que hacer reserva mejor el día de antes para poder escoger el horario más adecuado a nuestro programa.

Desde nuestro alojamiento bajamos a la Plaza de los Fueros, de reciente construcción y que tiene un monumento de Chillida.





La oficina de turismo está situada en la Plaza Mayor de la ciudad, es de estilo neoclásico y tenemos la suerte de ver que todavía está engalanada por la reciente fiesta.

    Plaza de España

 


Encontramos la forma de hacer una panorámica general subiendo al tren turístico que parte de la Plaza de la Virgen Blanca y ya que estamos allí no puede faltar hacernos la foto en la "escultura green", instalada para celebrar el galardón de Vitoria como capital verde europea.

  Escultura Green


Día 2: El casco medieval

La visita del casco medieval, situado en una colina, nos hará subir y bajar algunas cuestas que se pueden evitar con las escaleras mecánicas habilitadas para  facilitar el acceso a todos y que después de tanto caminar y pasar varias veces por dichas calles utilizas aunque solo sea por "enredar".

  
El corazón de la ciudad es quizá la Plaza de la Virgen Blanca, dedicada a la patrona de la ciudad, y que por estar rodeado de locales para tomarse unos pinchos y unas cervezas es el lugar más bullicioso de Vitoria, aunque también le hacen la competencia calles como la de Cuchillería o Pintorería 

Al norte de la plaza se eleva la Iglesia de San Miguel que alberga la imagen de la Virgen Blanca y en su exterior, en una hornacina, preside la plaza.


                                                                                                                                                                                              Plaza de La Virgen Blanca con la iglesia de San Miguel al fondo e interior de la Iglesia de San Miguel.
Subiendo por unas escalinatas y hacia la derecha entramos en la Plaza del Machete que era el límite de la ciudad medieval y que resulta curiosa porque parece un balcón hacia otra dimensión de la ciudad y está sobre una nueva construcción, llamada la Casa de los Arquillos que salva el desnivel de las dos zonas. Al inicio se encuentra el Palacio de Villa Suso y al fondo de la plaza vemos la Iglesia de San Vicente.

 

Plaza del Machete e Iglesia de San Vicente


 Palacio de Villa Suso y Plaza del Machete



La zona medieval de Vitoria se asienta sobre una colina y la construcción en el siglo XVIII de los "Los Arquillos" permitió salvar el importante desnivel por medio de una serie de edificios escalonados y soportales que supusieron un desafío para sus arquitectos encargados de unir la zona antigua y la llamada Ensanche.

Desde la plaza del Machete hay varios accesos para contemplar el edificio desde la parte de abajo. 



Los "Arquillos"




Como hasta la tarde no podremos ver la Catedral de Santa Maria decidimos ir a visitar la Catedral de María Inmaculada, también conocida como catedral nueva, de estilo neogótico. El templo, entre los más voluminosos de España, es también una de las últimas grandes catedrales erigida en el país, si bien se trata de una construcción incompleta como podemos comprobar viendo la maqueta instalada en el interior y lo que realmente es hoy. La visita es gratuita si solo te interesa el interior , hay que pagar para ver el museo de arte sacro.


            



Catedral de 
María Inmaculada

El culto regular se celebra en la cripta, bajo la girola, y es tan espectacular como el templo aunque no tenga sus dimensiones.






Seguimos descubriendo Vitoria y callejeamos hasta el Palacio de Montehermoso que hoy es un centro cultural y que tiene anexionado el antiguo Depósito de las Aguas que sirve también de sala de exposiciones. Su visita es gratuita.



Unos metros más adelante y por la misma calle, Fray Zacarías Martínez, vemos el exterior de otro importante edificio, el Palacio Renacentista de Escoriaza-Esquibel de gran riqueza arquitectónica y en el que destaca su portada plateresca. No podemos visitarlo porque muy pocas veces que se organicen visitas guiadas.


Junto al palacio se encuentra un acceso para ver los restos de la Muralla Medieval de Vitoria.




El día ha dado para mucho pero aún nos falta la visita estrella a la Catedral Vieja o de Santa María para la que hay que hacer reserva y acudir a la hora fijada. Se encuentra en la parte más alta de Vitoria y está en obras de restauración por lo que podemos ver cuál es el trabajo de los arqueólogos, sobre todo en la cripta.


Catedral de Santa María



El templo, del siglo XIII, es de estilo gótico y presenta planta de cruz latina, con tres naves cubiertas con bóvedas de crucería. En su interior tiene cuatro capillas rectangulares y una girola a la que se abren otras tres capillas poligonales. 

Cuenta con un hermoso triforio que se recorre en la visita


El pórtico del siglo XIV ha estado policromado pero hoy en día solo se ve un pequeño vestigio. Se encuentra en un pórtico absidado que se ha cerrado.  Bajamos al centro por la calle Herrerías donde descubrimos la iglesia gótica de San Pedro y después por la calle Siervas de Jesús llegamos a la Plaza de la Provincia donde está la Diputación Foral de Álava.

  Iglesia de San Pedro

Plaza de la Provincia y       
 Diputación Foral          




Día 3: Parque de Salburua


Hoy por la mañana toca día de naturaleza y conocer por qué Vitoria fue premiada con el sello de Capital Verde Europea. Esta ciudad destaca por su iniciativa llamada el Anillo Verde, que es un conjunto de parques en el perímetro de Vitoria que están enlazados estratégicamente mediante corredores recreativos y parajes de alto valor ecológico. Este perímetro se puede hacer en bicicleta o paseando por cada uno de los parques. Nosotros decidimos conocer el Parque de Salburua, una zona húmeda formada por varias lagunas que recorremos siguiendo el itinerario que conecta las lagunas después de pedir información y visitar el Centro de Interpretación de Ataria. En nuestro paseo dos observatorios nos permiten divisar aves como las cigüeñas y también ciervos. Es un paseo de unos 6 Kilómetros para disfrutar de la riqueza natural del parque.

       



































Centro de Interpretación Ataria

















 Parque de Salburua

















Por la tarde seguimos "pateando" la ciudad y nos dirigimos por el parque de la Florida hacia una zona residencial de Vitoria que acoge varios palacetes. 


Parque de la La Florida

























Palacetes




















De ellos destacamos dos por su mayor interés.
El palacio residencial de Ajuria Enea, que es la residencia oficial del Lehendakari y por tanto no se puede visitar.

    

El Palacio de Augusti, ahora Museo de Bellas Artes y que acoge obras del arte español desde los siglos XVIII a XX


Jardines e interior del Museo de Bellas Artes


Después de visitar el museo localizamos dónde tomar el autobús para acercarnos a la Basílica de San Prudencio de Armentia situada en la periferia de Vitoria porque nos dijeron que constituye uno de los más destacados ejemplos del románico alavés. En ella encontramos una mezcla de elementos ya que tuvo una reforma en el siglo XVIII. 


 Pórtico y atrio de la Basílica de Armentia 


Volvemos a la ciudad para pasar el atardecer volviendo a recorrer las calles y dejándonos sorprender por nuevos lugares y edificios  como el edificio de correos que sigue el estilo arquitectónico de las casas torre que hay por la zona o la Torre de Doña Ochanda que es sede del Museo de Ciencias Naturales.


    Edificio de Correos                                                                    
  
Torre de Doña Ochanda y pintura mural



Día 4: Salvatierra_ Agurain

Hemos disfrutado a fondo de Vitoria pero no hemos querido limitar nuestra visita a Álava solo a la capital y hoy tomamos un tren hasta la población de Salvatierra que tiene muy buenas referencias como uno de los pueblos más bonitos de Álava.
Es un pueblo que te sumerge en la época medieval pues conserva numerosos edificios blasonados y la muralla.
Podemos decir que el casco antiguo está compuesto solo por tres calles. La calle Mayor une la Iglesia de San Juan Bautista y la Iglesia- fortaleza de Santa María y es donde se encuentran las casas más nobles.


















La Iglesia de San Juan Bautista es un edificio de finales del siglo XV, un templo rectangular de estilo gótico con el pórtico y campanario de estilo barroco.



Iglesia de San Juan Bautista.








La Iglesia de Santa María fue construida en el siglo XV y XVI como templo fortaleza



Iglesia de Santa María y en su interior el coro de estilo plateresco.

En la calle Carnicería está el Convento de la madres Clarisas, un imponente edificio sobre todo si lo observamos extramuros. Es un lugar de clausura pero en el que venden unos deliciosos dulces artesanos. Nosotros compramos tejas, empiñonados y pastas muy recomendables.

Plaza de San Juan y pórticos
Por la tarde volvemos a Vitoria y será el momento de ir despidiéndonos de esta bonita ciudad. Al volver de la estación nos paramos ante la escultura de "El caminante", como lo hemos sido nosotros al recorrer esta ciudad.

       


Parte moderna del museo Bibat que acoge el Museo Fournier de naipes y el Museo de Arqueología

Plaza de la Burulleria desde la Catedral de Santa María, el Portalón y escultura de Ken Follet


  
Reseñas literarias de localizaciones de Vitoria en los libros de Eva García Sáenz de Urturi 


"Cuando llegamos a la plaza de los Fueros, le indiqué con la cabeza que subiera por las escaleras de granito que formaban una especie de anfiteatro y nos daban intimidad, altura y cierta perspectiva sobre la plaza" ( Los ritos del agua)


"La plaza del Machete Vitoriano ...... tiene una larga historia en la villa.....la plaza fue en un principio sede de una feria vacuna, conocida como «el mercado del Alba». De ahí pasó a llamarse plaza de los Bueyes hasta el siglo XVIII. Se ubica justo a la espalda del altar mayor de la iglesia de San Miguel Arcángel, de la que se dice que es uno de los más bellos templos de Vitoria" ( Los ritos del agua)


"Cuánta poética puede abarcar un edificio que lleva siglos amenazando ruina. .... ya nadie cree que conseguirá tirar este edificio que ha inspirado a escritores como Ken Follett, Paulo Coelho, Vargas Llosa, Alfredo Bryce Echenique, Arturo Pérez-Reverte, Dominique Lapierre, Antonio Gala… Tantos y tantos son los que han quedado prendados de su dúctil estructura, de su resistencia contra el tiempo" (Los ritos del agua)
"Estíbaliz tuvo que detenerse de nuevo para buscar la llave adecuada que nos diera acceso al recinto interior de la Catedral Vieja, uno de nuestros símbolos. Restaurada y parcheada más veces que mi bici de niño, un cartel de ABIERTO POR OBRAS nos saludaba a mano derecha...." ( El silencio de la ciudad blanca)

"Me senté en el sofá del salón, mirando sin ver los miradores blancos del lado este de la plaza de la Virgen Blanca". ( Los ritos del agua)


"LA CRIPTA DE LA CATEDRAL NUEVA.......Crucé a través de los bancos de madera brillantes de barniz en el subsuelo de la catedral. Estaba rodeado de columnas de piedra gruesas como secuoyas y de vidrieras que me miraban con sus iris de colores imposibles." ( Los ritos del agua)


 "¿Cuáles son tus impresiones? —pregunté, mientras cruzábamos los jardines traseros de la Catedral Nueva." ( El silencio de la ciudad blanca)

"Araceli me esperaba,.... sentada en el patio del palacio de Escoriaza-Esquivel, en la parte más alta de la Almendra Medieval" ( Los ritos del agua)


"las novedades que me trajo Milán me desviaron de la ruta que debería haber seguido y pasé por delante de mi portal en la plaza de la Virgen Blanca sin detenerme, rumbo a la Catedral Nueva.
En las escaleras de la entrada principal, frente a unos chorros de agua que manaban directamente del asfalto,...( Los ritos del agua)


"Traté de alejarme del omnipresente ruido que aquel día encapsulaba la ciudad y dirigí mis pasos inconscientemente hacia el parque de la Florida, buscando dejar atrás los decibelios que me impedían escuchar la conversación en términos mínimamente productivos.( El silencio de la ciudad blanca)


El hombre bajó por el cantón de la Soledad por tercera vez, pasó por delante de la Librería de la Almendra, también por tercera vez y, cuando llegó a la torre de Doña Otxanda, se dio media vuelta. ( "El ángel de la ciudad" Eva García Saenz)

    

martes, 6 de agosto de 2019

RÍO ZÁNCARA: DE PUENTE A PUENTE AUNQUE NO HAYA CORRIENTE

Hay ríos que  han perdido la importancia  de la que gozaban en otras épocas y un ejemplo de ellos es el Río Záncara. En el siglo XIX todavía era el Záncara un río con bastante caudal que hacía funcionar numerosos molinos y alimentaba al Guadiana, pero la sobreexplotación de sus acuíferos y la falta de lluvia hace que haya desaparecido  prácticamente y que solo algunos años podamos encontrar lugares señalados por donde discurre la corriente ( como en el2026 por ejemplo, año en que actualizamos esta entrada).
El río Záncara nace en la serranía de Cuenca y se adentra en la llanura manchega para donar sus aguas al Río Guadiana. Atraviesa pueblos como El Provencio, Socuellamos y Pedro Muñoz. Es a partir de los pueblos de la provincia de Ciudad Real  que hemos realizado el recorrido que llamamos " De puente a  puente....."


La ruta parte desde la Ermita de San Isidro, en el paraje de Titos de Socuellamos, situada 
en la carretera CM-3102 que une las localidades de Socuéllamos y Las Mesas y junto al río Záncara ( Aunque está parte la conocimos años más tarde, en este 2026 cuando hemos sabido que el río Záncara llevaba agua. Pero como pertenecía a la ruta del Záncara lo hemos añadido aquí). 

El Paraje de Titos, como es conocido el entorno donde está la ermita y donde se sitúan los primeros puentes de los que vamos a hablar, recibe su nombre de un molino donde se molía sobre todo harina de almortas o de titos. En este lugar se celebra la romería de San Isidro cada 15 de Mayo.

          

          



En este emplazamiento vemos varios puentes de reciente construcción y los restos quizá de un antiguo puente romano, aunque no hemos encontrado documentación sobre ello.

               


           


             



            


Seguimos curso abajo y por la carretera que va de Socuéllamos a Pedro Muñoz nos desviamos por el camino de la Casa de la Torre para ver el puente romano del Záncara, que hace de límite entre las dos poblaciones.

(Otros emplazamientos que podemos visitar desde este desvío es La Torre de Vejezate (antigua Becejate, Socuéllamos, Ciudad Real), un despoblado que entre los siglos XIII y XV fue sede de una Encomienda de la Orden de Santiago.
Muy cerca del puente podremos visitar el Molino de Caiceo, uno de los pocos molinos fluviales que aún se conservan aunque su estado es ruinoso. Y siguiendo el sendero “Camino Casa del Arriero” se llega hasta la encina milenaria de Ruli.
Pero esto lo dejamos para otro día porque el objetivo eran los puentes sobre el río Záncara).

Ya en el puente romano se advierte que está restaurado, pero podemos apreciar su bonita fábrica de piedra. Tiene tres ojos y aún conserva restos, sobre el puente y accesos, de una calzada romana de aproximadamente cinco metros de ancha.

            


        



       
 

                         


                    
                 



Desde el puente romano, sin cruzarlo y siguiendo los caminos a la izquierda nos encaminamos a la Ermita de San Vicente o de la Virgen del Buen Parto. Pero antes decir que existe una vía verde ideal para caminar y que discurre orilla del río, hasta la misma ermita.

         



Junto a la Ermita de Ntra. Sra. del Buen Parto encontramos otro de los puentes reseñables del río Záncara. Se trata del puente de San Miguel del siglo XIV ( restaurado mas tarde en el año  1561)  y que se levanto para permitir el paso del ganado.   

       


              

La actual ermita se empezó a construir en 1690 y se finalizó en 1695, construyendo una nueva capilla a la Virgen del Buen Parto, aunque anteriormente hubo otro templo dedicado a San Miguel.
La capilla es muy reducida pero tiene un gran porche frente a la entrada.

          


Nos dirigimos luego a la CM 3103 en dirección Tomelloso para enseguida girar a la izquierda hacia la localidad de Arenales de San Gregorio. Atravesamos el pueblo y salimos por la calle Alameda de Cervera, pues el camino se dirige hasta esta localidad, aunque tenemos que abandonarlo a unos 3 Km de Arenales y girar a la derecha para llegar a nuestro destino en otros 4 Km de recorrido.
Así  hemos llegado al Puente de San Benito, en el término municipal de Campo de Criptana.
El puente de San Benito fue construido en 1575, sobre el camino que comunicaba los reinos de Murcia y Valencia con el reino de Toledo. En 1890, el Ayuntamiento de Campo de Criptana llevó a cabo la construcción de una preciosa barandilla de fundición y de una calzada de guijo y piedra sobre el lecho del río para evitar la destrucción de la fábrica del puente.

              


             


En 1892, el puente quedó integrado en la red de carreteras actual y el Ayuntamiento criptanense construyó una carretera desde el puente de San Benito a Campo de Criptana.
Este puente era de paso obligado para todo aquel que necesitaba cruzar caminos que comunicaran Campo de Criptana y Pedro Muñoz con Tomelloso y Argamasilla de Alba, por lo que nos damos cuenta que también será una bonita ruta en bicicleta desde nuestra localidad, Argamasilla de Alba y nos la apuntamos para realizarla en otra ocasión que toque bici.

Uno de los afluentes del Záncara es el río Rus que tiene también unos bonitos puentes en el bello pueblo de San Clemente  . Uno es romano ( data de los siglos I-II) y otro es medieval, llamado puente de Santa Ana.

    



Una curiosidad que nos ha pillado de camino y a la que si hemos dedicado un poco tiempo ha sido  la antigua Estación de río Záncara, que se encontraba al salir a la carretera Pedro Muñoz-Tomelloso. Es un estación ferroviaria de la línea Madrid-Valencia.
La estación llegó a tener hasta seiscientos vecinos, tienda, escuela y una ermita pero hoy casi todo son ruinas que determinan el paso del tiempo y el abandono.
Sólo el edificio de la estación, mantiene su estructura en pie. Construida en 1929 es de estilo historicista, con parte de sus instalaciones bajo protección de la Ley de Patrimonio Histórico. El edificio de viajeros era una construcción maciza de dos plantas a base de muros fragmentados de ladrillo, con tejado a dos aguas coronado por crestería de cerámica que impresiona por el concienzudo trabajo en el ladrillo visto de las fachadas.