A las afueras, cruzando el puente, y en la otra orilla del río Riaza, se encuentra la ermita de la Veracruz. Declarada Monumento Nacional en 1924, esta sencilla ermita templaria sorprendió al mundo por albergar uno de los mejores conjuntos de frescos románicos castellanos que hoy se encuentran en el museo del Prado. Es el templo más antiguo y parece estar reedificada sobre una ermita visigótica.


Hacemos un inciso para indicar que de camino a Maderuelo nos llamó la atención la iglesia de San Miguel de Pajares de Fresno. Un templo construido en el siglo XVIII sobre otro del siglo XVI del que se conserva la portada de estilo clasicista. Pudimos verla por dentro gracias a Sotero, un vecino que pasa los veranos en el pueblo y que dedica parte de su tiempo a remendar algunas goteras y humedades, pues si no el templo está cerrado y solo se abre en alguna fiesta especial. Siempre es agradable conocer de primera mano algunos detalles del templo y comentar los avatares que sufren ya estos testimonios del paso del tiempo.
Volvimos a Riaza por otra carretera y paramos también en la iglesia de la Natividad en Santa María de Riaza, que sin embargo no estaba abierta y no pudimos contemplar la joya artesanal que según las guías alberga: los retablos e imágenes, el techo mudéjar, etc.
Al día siguiente de camino a Ayllón volvimos a probar suerte. Según nos contó Gerardo, otro vecino del pueblo, solo se abre los domingos para la liturgia y durante el verano del 15 de Julio al 15 de Septiembre, con el programa de puertas abiertas y que por unos días de diferencia no tuvimos esa oportunidad.
AYLLÓN
También desde Riaza, que era nuestro lugar de pernocta, visitamos una mañana Ayllón, otra villa medieval declarada Monumento artístico
Iniciamos la ruta desde el Puente romano que cruza el río Aguisejo, donde se puede aparcar, y atravesamos el Arco, una de las tres puertas que tenía la villa. Esta es la entrada principal, sobre ella descansan cuatro escudos pertenecientes a las cuatro familias más ilustres de Ayllón.
El primer edificio que nos recibe es el Palacio de Contreras. Su fachada está recuadrada por un cordón franciscano y tres escudos de armas.
Llegamos luego a la Plaza Mayor, porticada, de frente el Ayuntamiento y a la izquierda la Iglesia de San Miguel.
En el centro de la Plaza Mayor se encuentra La Fuente, construida en 1892 para conmemorar el IV Centenario del descubrimiento de América.
El edificio del ayuntamiento fue, al parecer, el primer Palacio de los Marqueses de Villena.
La Iglesia de San Miguel es de origen románico según dan fe el ábside, muy restaurado, y una deteriorada puerta en el muro sur.
Desde la plaza ya se divisa también la Iglesia de Santa María la Mayor, edificio de estilo barroco cuya entrada tiene un arco de medio punto, flanqueado por columnas estriadas y una hornacina con una imagen de la Virgen.
Luego iniciamos el ascenso a la torre de La Martina, que son los restos del antiguo castillo árabe que fue un enclave importante para la defensa de la frontera del Duero durante la reconquista. Y que junto con el emplazamiento del Cristo del Sagrado Corazón, ofrece las mejores vistas de Ayllón.



Bajando vimos el Paseo de las Bodegas, bodegas excavadas en la roca.

Fue interesante también acercarse al Convento de las Concepcionistas porque aunque esta cerrado mereció la pena ver su portada.


De la Ermita de San Nicolás sólo queda la portada románica que da acceso al cementerio viejo.
En todo el recorrido por la villa se puede ir disfrutando de las distintas casas señoriales, construidas con piedras de sillería y adornadas con escudos.




MADRIGUERA y VILLACORTA: pueblos rojos
Algunos pueblos de Segovia tienen la particularidad de que sus construcciones están hechas con una piedra rojiza que hace que se les conozca como " los pueblos rojos".
En Madriguera, aparte de la singular arquitectura de tonos rojizos, es destacable la iglesia de San Pedro. Se encuentra a la entrada del pueblo y por supuesto también está construida con la piedra férrica.
En el camino a Atienza desde Riaza, además de Madriguera paramos a conocer otro de los pueblos rojos, Villacorta. Un pueblo pequeñito con una iglesia dedicada a Santa Catalina.

ATIENZA
Sin duda, el monumento más representativo de Atienza es su castillo, utilizado por celtíberos, árabes y cristianos. Nombrado en el Cantar del Mio Cid como gran fortaleza, hoy solo quedan restos de la muralla y su torre vigía en lo alto del promontorio, a la que se puede acceder para contemplar unas bonitas vistas de la ciudad.
Cerca del castillo se encuentra la Iglesia de Santa María del Rey. La iglesia, románica, fue la primera en construirse tras la reconquista de Atienza en el siglo XII, sobre el emplazamiento de una antigua mezquita.

El interior, al parecer, solo es visitable una vez al año y el pórtico sur lo pudimos contemplar desde lejos porque el cementerio está por delante y estaba cerrado.

Desde una de las ventanas abiertas en la muralla exterior del castillo divisamos la Iglesia del Salvador, que no es visitable porque es una ¡¡¡vivienda particular!!!!
No tuvimos suerte con las visitas a las iglesias de Atienza pues solo abren sábados, domingos y festivos pero aún así, dejamos estas reseñas de las otras iglesias que solo vimos en el exterior.
La Iglesia de la Santísima Trinidad es del siglo XIII, primitivamente románica. De su etapa románica sólo se conserva su magnífico y delicado ábside semicircular. Hoy es museo de arte religioso.

Si se accede al castillo por la calle Cervantes es de paso obligatorio por delante de ella y visible en el ascenso al castillo, como lo es la de Santa María del Rey.
La Iglesia de San Bartolomé está situada a las afueras, es de principios del siglo XIII y según se lee en el tablero informativo, el templo atencino que más elementos conserva de su primitiva factura románica. También alberga un museo.

En el centro de la villa está la Plaza del trigo, de arquitectura tradicional porticada en alguno de sus lados.
En esta plaza se alza también la Iglesia de San Juan Bautista. Construida en el siglo XVI sobre los restos de una primitiva iglesia románica, es de estilo plenamente renacentista, tanto interior como exteriormente. En esta si pudimos acceder al interior.


La plaza del trigo se comunica con la plaza de España a través del Arco de Arrebatacapas.
La Plaza de España, de forma triangular y en pronunciada cuesta, se encuentra decorada en el centro por una bella fuente del siglo XVIII, conocida como Fuente de los Tres Delfines o Fuente de los Tritones.
Además del Ayuntamiento se encuentran en ella nobles casones de arquitectura tradicional, entre los que destaca la casa natal del comunero Juan Bravo y muy cerca la Casa del Cordón.
SIGÜENZA
Con Sigüenza finalizamos esta escapada que hemos llamado "pueblos con encanto" y de todos quizá este es el que tiene una mayor importancia histórica y refleja numerosas épocas del tiempo debido a que en ella estuvieron asentados los celtíberos, los arévacos, los romanos, los visigodos y árabes.
Todo ello ha quedado reflejado en su arquitectura y monumentos que se pueden encontrar si paseamos por su casco antiguo, y que se encuentra muy bien conservado.
El castillo domina la ciudad. Situado en la parte más alta de Sigüenza es un lugar estratégico y espectacular fortaleza construida en el siglo XII encima de lo que fue otra fortaleza musulmana. Hoy en día es un estupendo parador en el que hemos tenido la suerte de estar alojados y desde donde tenemos una gran panorámica de todo Sigüenza.
El nombre del castillo, Castillo de los Obispos, se debe a que fue residencia de los obispos seguntinos en el siglo XIX.