El río Guadiana cuenta con numerosas infraestructuras y puentes históricos y modernos de los que queremos ir haciendo reseña según vayamos conociendo. Para nosotros los puentes son símbolo de conexión y mediación, de entendimiento y también de superación de obstáculos y de transito. Muy sugerentes al fin y al cabo. Pero también los son otros tipos de construcciones que dan importancia del valor de los ríos en cuanto al uso energético a lo largo del tiempo.
Pero vamos a empezar por otros puentes y construcciones que aunque no están localizados exactamente sobre el curso del Guadiana, si guardan relación con este río, pues están situados en alguno de sus afluentes o en el Canal del Gran Prior, una de las infraestructuras hidráulicas más ambiciosas proyectadas para la la zona del Guadiana Alto, aunque inconclusa. Y aquí queremos volver a recordar a nuestro padre/suegro, José Diaz-Pintado Carretón que en su libro "El polémico Guadiana" nos ha dejado estudios y testimonios muy valiosos de lo que vamos a contar.
El título del libro ya nos da una idea de lo que pasa con el río Guadiana. Siempre polémico y asociado a que es un río que aparece y desaparece.
Dentro de la confusión existente sobre el nacimiento del Guadiana, una de las propuestas existentes es la de situar su origen en la confluencia del llamado Guadiana Alto, que nace en las Lagunas de Ruidera, ( tenemos una entrada específica para hablar de este parque) y sus afluentes el Gigüela y el Záncara. Todo esto sin olvidarnos que bajo la tierra existe una gran esponja, el acuífero 23, pieza clave del sistema hidrológico de la Cuenca Alta del Guadiana. El acuífero se asienta sobre un sustrato muy permeable, que se abastece de las aguas de lluvia y se regula de manera natural mediante el afloramiento de sus aguas a través de aliviaderos naturales, como son los Ojos del Guadiana, en el que el río Guadiana se configura como tal.
Además de la infiltración en el acuífero, otra de las primeras causas por las que el Guadiana desaparece en su curso alto es la barrera artificial del embalse de Peñarroya. ( En el término municipal de Argamasilla de Alba, nuestro pueblo)
Solo en años de abundancia, cuando se alivia el agua de la presa, el Guadiana vuelve a seguir su ruta, pasando por Argamasilla de Alba y Alameda de Cervera pero luego se va filtrando poco a poco. Cuando el caudal es suficiente, se mantiene hasta unirse con el río Cigüela, afluente del Alto Guadiana

El Canal del Gran Prior
Desde muy antiguo tenemos constancia de la intervención humana sobre el cauce original del Guadiana Alto, en principio con pequeñas acequias de riego, sobre todo en la etapa islámica, y posteriormente con la construcción de un canal de más envergadura.
En el siglo XIV conocemos la existencia de un incipiente canal, parece ser que mandado construir por Frey Fernando Rodríguez de Balbuena, Gran Prior de la Orden de San Juan.
Pero va a ser fruto de los intentos modernizadores de la Ilustración en el siglo XVIII cuando se diseñe una de las infraestructuras hidráulicas más monumentales y desconocidas de Castilla La Mancha, el Canal del Gran Priorato de San Juan. Es el Infante Don Gabriel, hijo de Carlos III quien promueve el ambicioso proyecto para renovar y ampliar el antiguo canal, con el fin de aumentar la producción agrícola mediante el regadío, impulsar la industria y fijar población. El trabajo se lo encarga al arquitecto del reino D. Juan de Villanueva, autor del Museo del Prado.
Este canal arrancaba de la Laguna Cenagosa y debía terminar en Villarrubia de los Ojos, con un recorrido de unos 80 kms., recogiendo en su trayectoria las aguas del Záncara y del Cigüela y sus afluentes. Un proyecto que no llegó a prosperar pero del que quedan algunos testimonios: batanes, molinos y puentes salpicados por el discurrir del canal como los que vamos a indicar.
Puente del rey o de la esclusa en el término de Ruidera
El puente de la esclusa es el punto de partida del canal del Gran Prior que transcurría junto al Guadiana y fue construido en el siglo XVIII bajo la traza del arquitecto Juan de Villanueva. Se encuentra en el camino del hundimiento de Ruidera hacía el embalse de Peñarroya, aguas abajo de la laguna Cenagosa.
Es un elemento arquitectónico de piedra tallada cuya función principal era dirigir y controlar el agua que por allí pasaba.
Puente del Rey en el término de Alameda de Cervera
En la localidad de Alameda de Cervera se conserva este sencillo puente formado por un arco con dovelas de piedra caliza. Lo más singular de este puente, son las gradas que enmarcan su embocadura y descienden hasta el lecho del canal, con un desarrollo radial a modo de escalera de caracol.Este puente pertenecía también al canal del Gran Prior que en esta zona también iba paralelo al llamado Guadiana Alto
Fue mandado construir por Juan de Villanueva sobre un antiguo canal a finales de 1797 y concluye a finales de 1799.

Puente del Vado Lancero en Alameda de Cervera
Aguas arriba de Alameda de Cervera en dirección a Alcázar de San Juan, en las cercanías de los antiguos molinos de pólvora del rey, se encuentra otro de los puentes que resisten al olvido y al paso del tiempo conocido como puente del Vado Lancero, construido también entre los años 1797 y 1799.
Está compuesto por dos arcos de medio punto de piedra caliza, enmarcados por estribos cilíndricos adosados a la fábrica. Es el único puente de dos ojos que se mantiene en pie del Canal del Gran Priorato de San Juan.
Es de agradecer que en los últimos años se haya puesto en valor y se hayan hecho obras de restauración del entorno pues hemos conocido épocas en que el paraje no estaba cuidado. Es reconfortante ver la diferencia.

Además de puentes, en el Canal del Gran Prior se construyeron molinos de agua, batanes, y alguna fábrica de pólvora.
Quedan unos pocos testimonios de algunas de estas infraestructuras y damos cuenta de las que aún se pueden observar.
Los molinos hidráulicos aprovechaban la energía cinética de la corriente para mover rodetes en su planta baja (cárcavo), los cuales hacían girar las piedras de molienda para procesar el grano.
Los ejemplos que vamos a detallar son molinos harineros que se encontraban en el curso alto del Guadiana. Se asocian a la zona de influencia de las Lagunas de Ruidera y el término de Argamasilla de Alba como parte de las infraestructuras del Canal del Gran Prior. En las Lagunas de Ruidera había muchos más y posteriormente en su ubicación se alzaron centrales hidroeléctricas. ( De estos damos cuenta en la entrada dedicada a Las Lagunas de Ruidera)
Después de Ruidera os señalamos los que tenemos en fotos, que son los siguientes:
Molino de la parra, en el término de Argamasilla de Alba, a los pies del Castillo de Peñarroya. En su parte frontal tiene sus tres cárcavos, fabricados en mampostería de piedra y sillería. En la parte de atrás su balsa construida en piedra. Las Relaciones topográficas de Felipe II en 1575, ya citan este molino, como “batan de Parra”.
Molino de San José, también en Argamasilla de Alba, situado en la margen izquierda del Guadina. El molino tenía planta rectangular, por lo que se observa sobre el terreno, en la parte frontal tiene sus dos cárcavos, construidos en mampostería y sillería.
Molino de San Juan ( en el término de Argamasilla de Alba). El molino era de planta rectangular, construido en
mampostería de piedra mediana y argamasa. En la
parte frontal de este artefacto harinero se encuentran
sus tres cárcavos, fabricados en mampostería mediana
y sus arcos en piedra pequeña.
Molino de San Antonio. Se edificó a finales del siglo XIX. Hasta hace pocos años estaba en pie, pero su estado de ruina progresiva hizo que sus propietarios lo derribaran. Dejó de funcionar con la construcción del pantano de Peñarroya en 1959.
Molino de la Membrilleja, en Argamasilla de Alba y ya desaparecido.
Molino del cuervo ( en el término de Alcázar de San Juan, cerca de Argamasilla de Alba)
Os mostramos un collage de los puentes de los que hablamos en esa entrada.
El Záncara se unía al Gijuela o Cigüela en la junta de los ríos, antes de llegar a Villarta de San Juan. Hoy en día el Záncara va seco en la zona de confluencia porque se infiltra en el acuífero mucho antes. La llamada Junta de los ríos, conocida también como Tablas del Záncara, es uno de los humedales más importantes de la Mancha Húmeda formado por el desbordamiento de los ríos debido a la escasa pendiente del terreno y difícil drenaje del agua. Es un caso típico de tablas fluviales asentadas sobre una llanura de inundación, acontecimiento que solo en años de abundantes lluvias ocurre.
Se puede llegar en coche desde Alcázar de San Juan por una buena pista de tierra que sale desde la rotonda de la autovía de los viñedos que va hacia Manzanares.
La naturaleza de los ríos que conforman esta tabla, aguas dulces el Záncara y saladas el Gigüela, dan lugar a un humedal de unas características peculiares.
El río Gigüela, también denominado Cigüela, nace a 1080 m en los altos de Cabreja, paraje ubicado en la provincia de Cuenca. Pertenece a la cuenca hidrográfica del Guadiana y en la provincia de Ciudad Real pasa por los términos municipales de Alcázar de San Juan, Villarta de San Juan, Arenas de San Juan, Villarrubia y Daimiel.
Del río Záncara (que en esta parte también era llamado Guadiana viejo) en la junta de los ríos solo os podemos decir que va seco pero que se conserva un puente de mampostería de piedra muy alargado que da fe de que, en otros tiempos, allí el Záncara se explayaba.
Existe un sendero interpretativo de 1,200 metros y varios miradores desde los que se avistan aves muy diversas y este año que las hemos visitado ( 2026) el entorno es espectacular porque se ve mucha agua que en en algunas zonas se ha desbordado.
Puente Viejo de Villarta de San Juan
El río Cigüela, que ha asumido ya las aguas del Amarguillo y el Záncara, sigue su curso hasta llegar a Villarta de San Juan donde nos encontramos con el llamado Puente Viejo, de origen romano si bien su estructura fue consolidada y fortalecida en época medieval.
La importancia del Puente radica en sus dimensiones, 500 mts. aproximados de longitud y una media de 5 mts. de anchura, con 46 ojos, todos distintos y distribuidos de forma irregular, lo cual suponía un conocimiento exhaustivo del terreno sobre el que se construyó ya que recogía perfectamente las distintas corrientes de agua que el río iba formando en su lento recorrido por la zona pantanosa.

La Vega de Villarta genera un paisaje de humedales muy similar al de las Tablas de Daimiel, pues en este tramo, el río Gigüela discurre con escasa pendiente y forma tablas debido a los aportes subterráneos y a la impermeabilización natural del terreno, con ensanchamientos del cauce y abundante vegetación palustre en los años más húmedos.
Decíamos anteriormente que es en Los Ojos del Guadiana cuando el río vuelve a aparecer y a él se han ido sumado las aguas del Azuer, del Cigüela, del Záncara, ... y va a alimentar las Tablas de Daimiel.
Las Tablas bien merecen un capítulo aparte por eso dejamos este enlace, Tablas de Daimiel, y vamos a seguir con las infraestructuras del Guadiana y sus afluentes.
Sobre el río Azuer queremos destacar una importantísima y antigua construcción, el pozo de agua más antiguo de la península, la Motilla del Azuer.
Durante la Edad del Bronce estos asentamientos fortificados ejercieron una importante función de gestión y control de recursos económicos. En el interior de estos recintos fortificados se protegían recursos básicos como el agua, captada del nivel freático mediante un pozo, y se realizaba el almacenamiento y procesado de cereales en los silos.

Ya cerca de la Tablas, y ubicado en el cauce del Guadiana podemos ver el molino Molemocho, uno de los molinos harineros más antiguos de Castilla-La Mancha. Su historia se remonta al siglo XVI, ya que es mencionado en las Relaciones Topográficas de Felipe II en 1575.
Se conserva en muy buen estado y entre sus elementos técnicos se podrían destacar las ruedas hidráulicas (transformaban la energía del agua en movimiento mecánico); los ejes y engranajes (transmitían la fuerza de las ruedas a las piedras de molienda) y, por último, las piedras de moler (encargadas de triturar el grano para obtener harina).
Pasado este espacio natural, el Guadiana es retenido en dos pequeños embalses, el de Puente Navarro y el de Vicario.
Su caudal vuelve a incrementarse con la contribución del Bullaque, uno de sus principales afluentes y que a su vez también ha sido retenido en el embalse de la Torre de Abraham, otro bonito paraje en la cuenca del Guadiana.

Otro lugar donde disfrutar del río Bullaque es La Tabla de La Yedra, en el término de Piedrabuena. Las aguas del río se remansan y el entorno de llena de sauces, álamos, fresnos y olmos que hacen que el paseo por la zona sea muy agradable.Una ruta de senderismo llamada "de los tres puentes" incluye uno flotante.

Después de Piedrabuena, el río Guadiana se adentra en la provincia de Badajoz.