

La cueva ha sido muchas veces inmortalizada, por ejemplo en la pintura de Gregorio Prieto o en el sello conmemorativo de 1975. Además de ser reconocida por la RAE, celebrando un pleno extraordinario en Argamasilla o por acoger en innumerables ocasiones a la Asociación de Cervantistas.
Otro de los tesoros de valor histórico y quijotesco de Argamasilla se encuentra en la Iglesia Parroquial, como descubriremos más adelante, se trata del cuadro de Don Rodrigo de Pacheco.
La Iglesia parroquial de San Juan Bautista es un templo donde la arquitectura, la fe y la leyenda quijotesca se dan la mano.

Según hace constar Inocente Hervás y Buendía en su Diccionario Histórico Geográfico de 1890: "Dio la traza de la nueva iglesia dedicada a S. Juan Bautista y empezó la obra en 1542 Juan de Ornedo y en 1587 el ayuntamiento contrataba con el maestro cantero Juan de Rigos la continuación de la obra, la que había de completar en 6 años;.....(Anteriormente hace referencia a que la iglesia parroquial primitiva se arruinó en la inundación, que fue reedificada el año 1500 por la cofradía de Vera Cruz y dedicada a la Purísima Concepción de Nuestra Señora, que da entrada al antiguo cementerio y se halla cerrada al culto). De haberse terminado con sus altas bóvedas y esbeltas columnas, sería el mas suntuoso templo de La Mancha y una joya del arte cristiano. El gusto corrompido de los siglos XVII y XVIII halló el modo de descomponer la gallardía de sus líneas, adosándole dos naves de achatadas capillas, que destruyen la severidad y grandeza, que el artífice dió a su obra. D. Rodrigo Pacheco, a quien el señor Antequera con la mayoría de los comentadores del Quijote tienen por prototipo del famoso Hidalgo, fundo en 1600 una de las capillas, dotándola de su capellanía.
La Torre de esta iglesia quedó sin terminar, a la altura de 16 metros y al nivel de la cornisa. Después de haberla dotado de amplia sacrista, de salón de juntas y de Biblioteca fue la obsesión de su párroco el Licenciado D. Pedro José Menchén y Ramírez de Arellano el concluirla, dándole la esbeltez y gallardía que el templo requería" ( Diccionario Histórico Geográfico, Inocente Hervás y Buendía)
Atendiendo a su arquitectura decimos que pertenece al grupo de las iglesias columnarias, caracterizadas por el uso de pilares circulares que se alzan sobre zócalos de piedra, con basa, fuste liso y capiteles decorados con una faja de vegetación espinosa, un motivo típico del siglo XVI que recoge los nervios de las bóvedas.
Su planta inicial incluía dos torres gemelas, pero sólo se construyó una en la parte del descubierto hasta la cornisa, en un primer momento y rematada finalmente hasta sus 36 metros actuales en 1913.
El templo presenta planta salón, con tres naves de igual altura, siendo la central de doble anchura respecto a las laterales.

Y hablando de su leyenda quijotesca, uno de los elementos más singulares del templo es el cuadro exvoto situado en la capilla de la Virgen de la Caridad de Illescas, a la derecha del altar mayor. Donado por Don Rodrigo Pacheco y fechado en 1601, representa a una dama y a un caballero orantes, este último identificado por la tradición local como posible inspiración de Don Quijote. La coincidencia cronológica y la referencia a una grave enfermedad del Marqués que podemos leer al pie del cuadro, han alimentado esta sugestiva interpretación cervantina.
No faltan testimonios que recogen esa tradición , como hemos leído anteriormente, Inocente Hervás y Buendía escribe : "D. Rodrigo Pacheco, a quien el señor Antequera con la mayoría de los comentadores del Quijote tienen por prototipo del famoso Hidalgo, fundo en 1600 una de las capillas, dotándola de su capellanía".
Y entre otros, el mismo Azorín cuenta:
“Pues yo digo que don Quijote era de aquí; don Quijote era el propio don Rodrigo de Pacheco, el que está retratado en nuestra iglesia, y no podrá nadie, nadie, por mucha que sea su ciencia, destruir esta tradición en que todos han creído y que se ha mantenido siempre tan fuerte y tan constante...” (La Ruta de Don Quijote. Azorín)
“Apareció nuestra Señora a este caballero estando malo de una enfermedad gravísima desamparado de los médicos víspera de San Mateo año 1601, encomendándose a esta Señora y prometiéndole una lámpara de plata, llamándola día y noche de un gran dolor que tenía en el celebro de una gran frialdad que se le cuajo dentro”. ( Leyenda o inscripción que aparece en el pie del cuadro)
La iglesia está inconclusa, por lo que a los pies de la iglesia sorprende un espacio descubierto, con la bóvedas sin terminar que permite observar directamente las técnicas constructivas de la época.
La patrona de Argamasilla es la Virgen de Peñarroya que comparte su patronazgo y devoción con la localidad vecina de La Solana. Esta singular tradición une a ambos municipios, los cuales custodian y veneran la imagen alternativamente durante periodos de cuatro meses, tanto en sus respectivos pueblos como en su santuario en el Castillo de Peñarroya, del que hablaremos más adelante.Su imagen se puede ver en el altar de la iglesia parroquial desde el último domingo de abril al sábado de septiembre siguiente a la celebración de la Feria y Fiesta.
La ermita de San Antón es un pequeño templo que en otros tiempos estuvo dedicado a San Vicente Ferrer y a la "Santa Cara de Dios". Esta ermita posee una larga historia pues ya en el mencionado Diccionario Histórico Geográfico Inocente Hervás y Buendía habla así se ella:
"El estado de ruina y deterioro de esta ermita en 1740 obligó a cerrarla al culto, trasladando las imágenes de S. Vicente y la Santa Faz de Nuestro Señor Jesucristo, ya de mucha veneración, con todo lo demás a ella perteneciente, a la Iglesia parroquial. Pero el pueblo no se avenía con el abandono del santuario, las promesas y legados afluían con abundancia, por lo que, se pensó seriamente en su reedificación, para lo que, el Gran Prior Pedro Carlos de Borbón otorgó su licencia en 1785…." ( Diccionario Histórico Geográfico, Inocente Hervás y Buendía)
Se dice más adelante que se procedió a su bendición el día 16 de Mayo del año 1796, segundo día de Pentecostés. Tanto si consideramos la primera edificación como si consideramos la rehabilitación, estamos hablando de una historia de tres siglos.

La rebotica de los Académicos es el lugar donde "los académicos de la Argamasilla" celebraban sus veladas cervantinas. Ya en 1905 José Martínez Ruiz, Azorín, señalaba en su libro La Ruta del Quijote que él mismo se reunió allí con ellos cuando visitó el pueblo con motivo del tercer centenario del Quijote.
Los académicos de la Argamasilla emulan a aquellos que ideó Cervantes, y que aparecen como autores de varios sonetos y epitafios con los que concluye la primera parte del Quijote, lo que demuestra desde tiempo atrás la enorme tradición cervantina que mantiene Argamasilla.
"-Señor Azorin- me dice don Cándido, sonriendo, ¿quiere usted que vayamos un momento a nuestra academia?
Vamos, don Cándido -contesto yo-, a esa academia.
La academia es la rebotica del señor licenciado don Carlos Gómez". (La Ruta de Don Quijote. Azorín)
En Argamasilla se conservan dos pósitos, el Pósito Real y el Pósito de la Tercia.
El Pósito Real hoy en día es de propiedad privada y está muy modificado debido a su uso como cafetería pero según consta en una descripción de mediados del s. XVIII, la construcción del edificio se inicia en el siglo XVI, de manera simultánea a la de la iglesia de San Juan Bautista. Y años más tarde fue rehabilitado bajo la dirección de Juan de Villanueva, que en esa época dirigió varias obras por la zona, como el canal del Gran Prior, puentes, etc.

El Pósito de la Tercia es al menos tan antiguo como el Pósito Real y estuvo en uso hasta principios del s. XX. Es un edificio rectangular realizado en mampostería. Presenta las esquinas reforzadas con sillares de travertino, dos plantas y techumbre con viguería de madera a cuatro aguas.
Después de una estupenda rehabilitación se ha acondicionado para albergar salas de interpretación y de exposiciones. La plazuela donde se encuentra sirve de escenario para el evento de "Poesía a propósito" que organiza el grupo literario local "Aldaba".
La Casa del Bachiller Sansón Carrasco.
Según la tradición en esta casa vivió D. Alonso López, personaje conocido como «el Bachiller Sansón Carrasco», Caballero de los Espejos, en la obra del Quijote.
La casa estaba muy deteriorada pero hoy en día se está haciendo una nueva construcción respetando el espíritu de la antigua casa.
Argamasilla de Alba ha estado siempre unida al río Guadiana y de hecho cuando la abundancia de aguas lo permite y puede verter la presa del pantano, el río atraviesa la localidad. En las Relaciones Topográficas de Felipe II (1575) es curioso leer: "por esta villa, en medio de ella, pasa un río que se dice Guadiana...y que es río caudaloso porque nunca le falta el agua en ningún tiempo del año, que de ordinario pasa por esta villa agua que puede mover dos piedras"
El Canal del Gran Prior es la obra más antigua ejecutada en el curso alto del Guadiana. Se trataba de un proyecto de canalización para extender el riego en los terrenos situados entre Ruidera y Arenas de San Juan, aprovechando las aguas del Alto Guadiana, y así favorecer el desarrollo de estas tierras y que no llegó a concluirse.
Hoy en día, atravesando la población, se han "rehabilitado" algunos tramos del desaparecido Canal del Gran Prior y se han instalado por varias zonas algunas infraestructuras relacionadas con el río Guadiana ( también restos del Canal del Príncipe Alfonso) como exclusas, diques o norias.
"Hace tres siglos, en Argamasilla comenzó a edificarse una iglesia; un día, la energía de los moradores del pueblo cesó de pronto; la iglesia, ancha, magnífica, permaneció sin terminar; media iglesia quedó cubierta; la otra media quedó en ruinas. Otro día, en el siglo XVIII, en tierras de este término, intentóse construir un canal; las fuerzas faltaron asimismo, la gran obra no pasó de proyecto". ( La Ruta de D. Quijote". Azorín)
Cuando uno visita Argamasilla es obligado pasar por la Plaza de España y recrearse en la Glorieta, situada entre la Iglesia y el Ayuntamiento. En sus jardines y en otras plazas aledañas pueden contemplarse esculturas del artista argamasillero Cayetano Hilario, que representan algunos de los personajes del Quijote: Dulcinea, Sancho Panza, Don Quijote,... al propio Cervantes o a Azorín.

La iconografía sobre el Quijote no falta en Argamasilla por ello se pueden observar también en algunas plazas y jardines réplicas de las figuras de la serie de dibujos animados que creó Romagosa.
CASTILLO DE PEÑARROYA
Siendo fieles a la ruta seguida por Azorín, desde Argamasilla hay que visitar el Castillo de Peñarroya, ya sea de camino a Ruidera o dedicarle más tiempo para pasear por algunas de las sendas que nos ofrecerán bellos paisajes.
Azorín le dedica estas palabras:
" Son las diez y media de la mañana; ante nosotros aparece, vetusto y formidable, el castillo de Peñarroya. Subimos hasta él. Se halla asentado en un eminente terraplén de la montaña; aún perduran de la fortaleza antigua un torreón cuadrado, sólido, fornido, indestructible, y las recias murallas -con sus barbacanas, con sus saeteras- que la cercaban. Y hay también un ancho salón, que ahora sirve de ermita.......
....El castillo de Peñarroya no encierra ningún recuerdo quijotesco; pero, ¡cuántos días no debió de venir hasta él, traído por sus imaginaciones, el grande don Alonso Quijano! Mas es preciso que continuemos nuestro viaje; demos de lado a nuestros sueños. El día ha promediado; el camino no se aparta ni un instante del hondo cauce del Guadiana." (La Ruta de Don Quijote. Azorín)
Hay que señalar que en 1905, cuando Azorín realiza la ruta todavía no existía el Pantano de Peñarroya, cuyas obras empezaron en 1947.

VILLARTA DE SAN JUAN
Solo de pasada nombra Azorín a Villarta de San Juan. "Pero el tiempo ha ido transcurriendo, son las dos de la tarde; ya hemos atravesado rápidamente el pueblecito de Villarta; es un pueblecito blanco, de un blanco intenso con las puertas azules,....la tierra es de un rojo sombrío..." (La Ruta de Don Quijote. Azorín)
Los lugares que destacamos para hacer una visita por Villarta de San Juan son el Puente Viejo de Villarta de San Juan y la plaza.
El Puente Viejo es de origen romano si bien su estructura fue consolidada y fortalecida en época medieval. Bajo él discurren las aguas del río Cigüela al que en este punto ya se han unido las del río Záncara y el Amarguillo.
La importancia del Puente radica en sus dimensiones, 500 mts. aproximados de longitud y una media de 5 mts. de anchura, con 46 ojos, todos distintos y distribuidos de forma irregular, lo cual suponía un conocimiento exhaustivo del terreno sobre el que se construyó ya que recogía perfectamente las distintas corrientes de agua que el río iba formando en su lento recorrido por la zona pantanosa.

La Vega de Villarta genera un paisaje de humedales muy similar al de las Tablas de Daimiel, pues en este tramo, el río Gigüela discurre con escasa pendiente y forma tablas debido a los aportes subterráneos y a la impermeabilización natural del terreno, con ensanchamientos del cauce y abundante vegetación palustre en los años más húmedos.

En pleno centro del pueblo, la plaza aglutina la vida local y alberga el Ayuntamiento con su emblemática Torre del Reloj, que data del siglo XVII.
Tiene base cuadrada y consta de tres cuerpos, los dos primeros más antiguos y un tercero más moderno sobre el que se asienta un templete.

PUERTO LÁPICE
"Ya casi estamos en el famoso Puerto Lápiche. El puerto es un anchuroso paso que forma una depresión de la montaña; nuestro carro sube corriendo por el suave declive; muere la tarde; las casas blancas del lugar aparecen de pronto. Entramos en él; son las cinco de la tarde; mañana hemos de ir a la venta famosa donde don Quijote fue armado caballero". (La Ruta de Don Quijote. Azorín)
Como vemos, en el libro sobre la ruta del Quijote, Azorín menciona expresamente la Venta donde Don Quijote fue armado caballero y añade " el ancho camino iba recto desde Argamasilla hasta la venta" . Por tanto casi lo primero que hay que ver en Puerto Lápice es este edificio típico manchego del siglo XVIII.
Las ventas surgen en el siglo XVI como casas dedicadas al hospedaje de caminantes, y Puerto Lápice fue un cruce de caminos.
Justo enfrente de la Venta de Don Quijote hallamos la Parroquia de Nuestra Señora del Buen Consejo.
La parroquia de Nuestra Señora del Buen Consejo se construyó en 1859, pero durante la Guerra Civil fue saqueada y se tuvo que reformar. Su nave central de más de veinte metros y sus elementos neorrománicos son sus principales puntos de interés, así como las vidrieras que la circundan y que le dan una bonita iluminación y colorido.

El centro neurálgico del pueblo es la Plaza Mayor o de la Constitución, rodeada de viviendas de los siglos XVI - XVII y que tiene una bonita estructura de soportales de dos alturas con maderas pintadas en color almagre.
En la plaza se encuentra el ayuntamiento y frente a él vemos que se conservan algunas casas con soportales.
En Puerto Lápice destaca el blanco y el añil de muchos edificios como en la ermita de San José u otras edificaciones.
Y también las referencias al Quijote.
Otro punto de interés en Puerto Lápice es que conserva un puente romano. Este puente, de un solo ojo, se halla en el camino de Consuegra (Consabura) sobre el arroyo de Valdehierro, en el camino histórico de Madrid a Andalucía, que a su vez seguía el trazado de la calzada romana “Vía 30 del Itinerario de Antonino”, que unía Alhambra con Toledo pasando por Consuegra.
LAS LAGUNAS DE RUIDERA
"Después de las veinte horas de carro que la ida y la vuelta a Puerto Lápiche suponen, hétenos aquí ya en la aldea de Ruidera -célebre por las lagunas próximas-, aposentados en el mesón de Juan, escribiendo estas cuartillas, apenas echado pie a tierra, tras ocho horas de traqueteo furioso y de tumbos y saltos en los hondos relejes del camino, sobre los pétreos alterones. Hemos salido a las ocho de Argamasilla; la llanura es la misma llanura yerma, parda, desolada,..." (La Ruta de Don Quijote. Azorín)
Sobre las Lagunas de Ruidera hacemos una pequeña semblanza pero os sugerimos visitar otra entrada del blog dedicada exclusivamente y ampliamente a este paraje que bien merece una larga visita. Dejamos este enlace: Parque Natural de las Lagunas de Ruidera.
El Parque Natural de las Lagunas de Ruidera, dividido entre las provincias de Albacete y Ciudad Real, constituye el más excepcional y extenso humedal de Castilla-La Mancha. Tiene una longitud de casi 25 km y un rosario de 15 lagunas.Constituye, junto con Plividje, en Croacia, la mejor representación de lagos formados por la acumulación de carbonato cálcico, creando barreras de formación tobácea o travertinos. La diferencia de altura entre ellos hace que el agua discurra por arroyos, cascadas y saltos, de una laguna a otra.
Dicen que una imagen vale más que mil palabras y por eso vamos a ir dejando imágenes del Parque Natural desde su entrada por el Castillo y Pantano de Peñarroya, en Argamasilla de Alba hasta el final del parque natural, ya en la Laguna Blanca y el río Pinilla.
Cola del pantano y Puente de la Esclusa del Canal del Gran Prior.
Laguna Cenagosa y canal hacia la central eléctrica de Miravetes.
Lagunas Coladilla y Cueva Morenilla.
El Hundimiento
Es una impresionante caída de 12 metros que después de recorrer unos 1.500 metros por un accidentado cauce llega a la laguna Cueva Morenilla. Se encuentra en la localidad de Ruidera.
La Laguna del Rey.
Es la última de las lagunas medias-altas. A 780 metros sobre el nivel del mar cruza la carretera nacional 430 a través del Puente de los Cinco Ojos y deja saltar las aguas por una meseta que se precipita en el hundimiento.
Lagunas Colgada y Batana.
Lagunas Santos Morcillo y Salvadora
Estas dos lagunas tienen unas barreras travertínicas que forman saltos de agua espectaculares.
La primera cuando vierte sus aguas a la Batana y la segunda cuando las recibe de la laguna Lengua.
Laguna Lengua.
La laguna Lengua es una de las más bonitas y espectaculares por su color y por sus paredes blancas y terrazas voladas sobre sus aguas. Su aspecto varia mucho de tener mucha agua a tener poca.
Laguna Redondilla.
La Laguna Redondilla es otra de las las lagunas totalmente diferente en época de buenas precipitaciones o en época de sequia. Hay veces que desaparece y en otras ocasiones es espectacular cuando vierte sus aguas a la Lengua con unas amplias y bonitas cascadas.
Laguna de San Pedro y Laguna Tinaja
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Laguna Tinaja a la izquierda y San Pedro a la derecha
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Lagunas Tomilla y Conceja
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Lagunas Conceja y Tomilla
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Laguna Blanca y río Pinilla.

La Cueva de Montesinos
" ¿Por qué no entrar donde él entrara? ¿Por qué no poner en estos tiempos, después que pasaron tres siglos, nuestros pies donde sus plantas firmes, audaces, se asentaron? Reparad en que ya el acceso a la cueva ha cambiado; (.....) el piso desciende en un declive suave, resbaladizo, bombeado; sobre nuestras cabezas se extiende anchurosa, elevada, cóncava, rezumante, la bóveda de piedra (....)Y en el fondo, abajo, en los límites del anchuroso ámbito, entre unas quiebras rasgadas, aparece un agua callada, un agua negra, un agua profunda, un agua inmóvil, un agua misteriosa, un agua milenaria, un agua ciega que hace un sordo ruido indefinible -de amenaza y lamento-." ( Ruta de Don Quijote, Azorín)
La Cueva de Montesinos es una cueva kárstica dentro del Parque Natural.
Mundialmente conocida en el mundo literario por ser escenario de una aventura de Don Quijote, donde narra un sueño con encantamientos, un río subterráneo y personajes mitológicos, es también un lugar de gran valor geológico.

Castillo de Rochafrida
El castillo de Rochafrida fue construido en el siglo XII, durante la ocupación musulmana y probablemente cayó en manos cristianas a raíz de la conquista cristiana de los castillos de Alhambra y Peñarroya.
CAMPO DE CRIPTANA
"He llegado a Criptana hace dos horas; a lo lejos, desde la ventanilla del tren, yo miraba la ciudad blanca, enorme, asentada en una ladera, iluminada por los resplandores rojos, sangrientos, del crepúsculo. Los molinos, en lo alto de la colina, movían lentamente sus aspas; la llanura bermeja, monótona, rasa, se extendía abajo". (La Ruta de Don Quijote. Azorín)
Campo de Criptana es otro de los lugares emblemáticos de la Ruta del Quijote ya que su Sierra de los Molinos fue el lugar que inspiró a Cervantes para narrar la célebre aventura de Don Quijote contra los Gigantes.
Por tanto es visita obligada subir al cerro y contemplar la bella estampa que forman el mayor conjunto de molinos de la Mancha. En total se ven 12 molinos de los 34 que aparecen reflejados en un catastro del siglo XVIII, algunos de ellos conservan su maquinaria y estructura original.
"Subo con don Jacinto por callejuelas empinadas, torcidas; en lo alto, dominando el pueblo, asentado sobre la loma, los molinos surgen vetustos...¿ Os extraña que don Alonso Quijano, el Bueno, tomara por gigantes los molinos?" ( La Ruta de D. Quijote. Azorín)
Los atardeceres y las puestas de sol ofrecen un cromatismo espectacular.
Bajando hacia el centro histórico , se encuentra el barrio del Albaicín, perfectamente reconocible por sus calles estrechas y pendientes pronunciadas, salpicadas de características fuentes, de casas bajas de fachada blanca, zócalo añil, tejas rojizas árabes y rejas de forja, algunas con cuevas en su interior.
"Los anchurosos corrales manchegos han comenzado a aparecer a uno y otro lado del camino, después han venido las casas blanqueadas, con las puertas azules, más lejos e han mostrado los caserones, con anchas y saledizas rejas rematadas de cruces" ( La Ruta de D. Quijote. Azorín)
Cercano al cerro donde se sitúan la mayoría de los molinos hay otro cerro llamado cerro de la Paz en el que se encuentra la ermita de la Virgen de la Paz y desde donde se puede divisar y disfrutar de la vista siempre amplia e infinita del horizonte manchego.

En la Plaza Mayor está ubicada la Iglesia Parroquial de la Asunción de Nuestra Señora reedificada en el año 1958, tras haber sido destruida la anterior (que databa del S. XVI) durante la Guerra Civil española. Su elevado campanario es visible desde muchos puntos de la ciudad.
El edificio sobresale por su estructura de tres naves, con una nave central predominante y un ábside semicircular. En la capilla del Santísimo se haya la talla en madera de Nuestra Señora de Villajos, una imagen del siglo XIII, que fue hallada en un muro durante la restauración del Santuario del Cristo de Villajos, del que hablaremos más adelante.En el ábside una talla de la Nuestra Señora de la Asunción y a cada lado dos oleos que representan la Anunciación y la Presentación en el templo. La decoración del ábside fue realizada por Francisco Valbuena hijo, un pintor local.

En el Pósito Real de Campo de Criptana (que funciona actualmente como Museo Municipal) se encuentra una maqueta y réplica en miniatura del antiguo retablo mayor que permite contemplar de manera detallada cómo era la imponente estructura renacentista y neoclásica del altar del templo parroquial antes de que fuera incendiado y completamente destruido en el verano de 1936.

En nuestra visita coincidió que la patrona, la Virgen de Criptana, se encontraba en la parroquia, pues normalmente está en su santuario, que también reseñamos más adelante.
Las vidrieras que dan luz al interior son muy bonitas y nos llamaron también la atención unas cenefas decorativas con mensajes, sobre todo la que se ve en la foto, y que ya que estamos hablando de la ruta del Quijote queremos hacer llamar la atención sobre ella porque en la obra de nuestro ilustre hidalgo hay una reflexión en la que Don Quijote aconseja a Sancho que el buen gobernante debe ser compasivo. Su máxima más célebre en este aspecto es: "Si acaso doblares la vara de la justicia, no sea con el peso de la dádiva, sino con el de la misericordia". (Don Quijote de la Mancha)
En la Plaza Mayor también se encuentra el moderno edificio del Ayuntamiento y la Casa de los Baillo o Casa del Conde de las Cabezuelas, una mansión señorial del siglo XVII caracterizada por su fachada de color naranja, balconada de madera en la planta superior y el escudo heráldico.
Uno de los más antiguos edificios históricos es el Pósito Real que hacía efectos de banco agrícola desde el S. XVI y que actualmente es Museo Municipal. En su fachada plateresca se distingue el escudo de Felipe II y las cruces de la Orden de Santiago.
La extraordinaria estructura de madera en su interior refleja la importancia de este edificio en la villa de Campo de Criptana.
Un paseo por el centro nos brindará la oportunidad de descubrir otros edificios singulares. ( Y como estaba próxima la fiesta del Corpus Christi los vimos engalanados).
Situado a escasos 2 kms. de esta villa manchega se encuentra el Santuario de la Stma. Virgen de Criptana. El paraje, por estar situado en un cerro, ofrece hermosas y amplias vistas.
Es un santuario del siglo XVI que destaca por su portada renacentista y su interior de tres naves abovedadas.

Por la carretera CM-3105 en dirección a Miguel Esteban y a unos 4 kms se encuentra la Ermita del Santísimo Cristo de Villajos, un santuario de estilo barroco del siglo XVII que alberga al patrón de Campo de Criptana y que también es mencionado por Azorín.
"Pero, al fin, allá sobre un montículo pelado, se divisa una casa. Esto es el Cristo de Villajos. Ya nos acercamos. Ya echamos pie a tierra. Ya damos pataditas en tierra para desentumecernos. Ya don Bernardo -este hombre terrible y amable- nos lleva a todos a la ermita, abre el armónium, arranca de él unos arpegios plañideros y comienza a gritar:
Gloria, gloria, cantad a Cervantes, creador del Quijote inmortal...( La Ruta de D. Quijote. Azorín)
El origen del templo podría ser del siglo XIV pero fue abandonado y su reedificación, en 1663, se hace ya bajo los cánones del estilo barroco. A esta reconstrucción le han sucedido otras pues fue destruido y saqueado hasta en dos ocasiones, en la Guerra de la Independencia primero y en la Guerra Civil después.

El interior es de una nave cubierta con bóveda de cañón y una cúpula sobre pechinas. El retablo imita al original barroco que se perdió en la guerra civil.
En este mismo enclave localizamos el Pozo de la Nieve, una singular construcción y una joya de la arqueología industrial del siglo XVIII que nos transporta a un pasado donde la nieve y el ingenio humano permitían conservar alimentos y medicamentos sin electricidad. Este pozo de nieve es uno de los ejemplos mejor conservados en la provincia de Ciudad Real.
EL TOBOSO
"Hace una hora que habéis salido de Criptana; ahora, por primera vez, al doblar una loma distinguís en la lejanía remotísima, allá en los confines del horizonte, una torre diminuta y una mancha negruzca, apenas visible en la uniformidad plomiza del paisaje. Esto es el pueblo del Toboso. Todavía han de transcurrir un par de horas antes de que penetremos en sus calles". (La Ruta de Don Quijote. Azorín)
Lo primero que describe Azorín de El Toboso es la torre cuadrada y recia de la Iglesia, quizá emulando la célebre frase del Quijote "Con la iglesia hemos dado, Sancho".
La Iglesia de San Antonio Abad, construida a partir de 1525 sobre un templo anterior, es uno de los principales monumentos de El Toboso y un destacado ejemplo del gótico tardío en La Mancha.
Su planta de salón cuenta con tres naves de igual altura cubiertas por bóvedas de crucería, sostenidas por columnas cilíndricas. En el siglo XVII se añadieron capillas laterales y el crucero.
Las portadas, de estilo renacentista, y la torre plateresca completan su imponente fachada.

El Museo Cervantino de El Toboso, situado en una antigua iglesia del siglo XVII, alberga una colección única de más de 700 ediciones de Don Quijote de la Mancha en más de 70 idiomas. Es también oficina de turismo.
La Casa-Museo de Dulcinea, declarada Bien de Interés Cultural, es un caserón del siglo XVI, en el que después de su reconstrucción se puede apreciar cómo se vivía en los tiempos de Don Quijote. El edificio mantiene la estructura original del siglo XVI y conserva la línea de la típica casa manchega de un hidalgo (patio, corral, pozo, molino, etc.).
La tradición la vincula con Ana Martínez Zarco, quien habría sido la inspiración para crear el personaje de Dulcinea.
" la casa de la sin par princesa se levanta en un extremo del poblado, tocando el campo; aún perduran sus restos...Os encontráis ante un ancho edificio, viejo, agrietado; antaño esta casa debió de constar de dos pisos, más toda la parte superior se vino a tierra" ( La Ruta de D. Quijote. Azorín)
El Convento de las Trinitarias, es uno de los monumentos más destacados del pueblo. Fundado en 1680, su estilo herreriano le ha valido el apodo de “pequeño Escorial de La Mancha”.
En su interior, la iglesia de cruz latina conserva yeserías barrocas y una valiosa colección de arte del siglo XVII.
En la misma plaza donde se localiza el convento de las Trinitarias, la plaza de la Constitución. se encuentra el Ayuntamiento que como se recuerda en una placa fue el colegio Miguel de Cervantes, las antiguas escuelas construidas en 1926.El edificio llama la atención porque está construido con piedra de sillería y armoniza en la glorieta donde se encuentra el convento.
El convento de las Clarisas se fundó en 1515 como casa de Beatas o ermita y se convirtió en convento en 1546. Hoy en día las monjas lo han abandonado ya pero hasta hace poco llevaban una vida contemplativa siguiendo la Regla de San Francisco y elaboraban unos dulces, las "pelusas", muy recordados por los lugareños.
El convento, reformado en el siglo XX, conserva su portada renacentista original y está situado en una glorieta - monumento dedicada al poeta y escritor valenciano García Sanchiz, famoso por su frase "España fue su Dulcinea".
Una curiosidad en el Toboso son los pozos, los depósitos de agua tan necesarios en estas tierras secas de la Mancha, y que datan del siglo XVI. Unos buscan el agua en las capas freáticas del subsuelo mientras que otros recogen el agua de lluvia de las escorrentías superficiales.
Están cerrados con una fábrica de mampostería de planta circular que eleva mediante uno, dos o tres peldaños el brocal del pozo sobre la rasante de la vía pública en la que se localizan. Los brocales suelen ser muy bajos. No conservan restos de haber tenido un sistema de garrucha para la elevación del agua.
Pasear por el pueblo resulta agradable pues se conservan algunas casas con portones de piedra y escudos nobiliarios y otras viviendas típicas con patios con las dependencias tradicionales.
ALCÁZAR DE SAN JUAN
"Quiero echar la llave en la capital geográfica de la Mancha, a mis correrías. ¿Habrá otro pueblo, aparte de este, más castizo, más manchego, más típico, donde más íntimamente se comprenda la alucinación de estas campiñas rasas". (La Ruta de Don Quijote. Azorín)
Alcázar de San Juan se disputa con Alcalá de Henares ser la cuna de Cervantes pues en su iglesia de Iglesia Santa María la Mayor se conserva y puede verse la partida de bautismo a nombre de Miguel de Cervantes Saavedra.
Hasta Azorín se hace eco de esta disputa y cuando está en el Toboso hace referencia a que sus lugareños están convencidos que "Don Miguel era manchego", aunque "los Académicos ( de la Argamasilla) decidieron que Cervantes era de Alcalá".
Sea o no sea Alcázar la cuna de Cervantes, sí podemos asegurar que es pueblo merecido de la ruta del Quijote y está incluido en esta Ruta de Azorín.
Vamos a empezar la visita a Alcázar de San Juan por la ya nombrada Iglesia de Santa María.
La Iglesia de Santa María la Mayor es la más antigua de Alcázar de San Juan. De hecho en este 2026 celebra sus 800 años pues fue declarada parroquia en 1226. Antes de la iglesia cristiana existieron en este mismo lugar un templo romano, según atestiguan unos mosaicos que se conservan en el museo municipal, una construcción visigoda y una mezquita islámica. Entre los siglos XIII y XIX fue colegiata.
Construida en piedra arenisca y ladrillo, su arquitectura combina estilos románico, renacentista y barroco, pues ha tenido intervenciones a los largo de los siglos e incluso perdió sus torres por lo que las campanas de la iglesia se encuentran en el cercano torreón del Gran Prior.
A ella pudiera referirse Azorín con estas palabras: "los chapiteles plomizos y los muros rojos de una iglesia vetusta cierran el fondo de una plaza ancha, desierta... Y marcháis, marcháis, contra el viento, azotados por las nubes de polvo, por la ancha vía interminable, hasta llegar a un casino anchuroso" ( La Ruta de D. Quijote. Azorín)
La iglesia tiene planta de cruz latina y tres naves notablemente alargadas. Los arcos de medio punto descansan sobre pilares de piedra, algunos de los cuales conservan columnas románicas reutilizadas de la fábrica primitiva.
En la cabecera de la nave central hay una cúpula y otra en una capilla que está adosada a una de las naves laterales.
El retablo del altar mayor es barroco y es destacable el camarín rococó de la Virgen del Rosario, patrona de la ciudad, cubierto con una bóveda decorada con yesería barroca del siglo XVIII y zócalos y suelos de azulejería talaverana.
Existen capillas adosadas a las naves laterales y cada una conserva un estilo: la del sagrario es barroca y la siguiente renacentista.
El templo conserva también un importante archivo histórico, testimonios arquitectónicos de otras épocas (como los restos de una arquería de la antigua mezquita, parte de un retablo antiguo,....) y la pila bautismal donde, según la tradición documental, fue bautizado Miguel de Cervantes Saavedra en 1558.
Tenemos que agradecer la amabilidad y disposición de Paco, el sacristán de esta iglesia, por enseñarnos todo y documentarlo de manera excepcional.
Frente a esta iglesia, y sirviéndole de campanario a esta, se encuentra la Torre del Gran Prior.
El Torreón y Palacio del Gran Prior es otro de los monumentos más emblemáticos de Alcázar de San Juan y un vestigio clave de su pasado medieval. El conjunto incluye el torreón, la Capilla de Palacio (hoy centro de visitantes) y el Cubillo, resto de la muralla original.

El Torreón del Prior formaba parte de la antigua alcazaba musulmana; es un edificio de planta cuadrada cuyo origen se encuentra en un antiguo palacio almohade del siglo XIII, pasando durante la Reconquista a formar parte de lo que fue el palacio de los Grandes Priores de Castilla y León de la Orden Hospitalaria de San Juan de Jerusalén.
El interior del torreón, de tres cuerpos a los que se accede por una escalera de caracol, alberga un museo dedicado a los Caballeros Hospitalarios y una terraza-mirador con vistas sobre la ciudad.
En la plaza de Santa María se conserva un edificio que pudo ser la casa de la Gobernación. En él se observa un patio rectangular delimitado por columnas de piedra, sobre las que se alzan balaustres, vigas y zapatas de madera y una cueva interior, lo que en su día fueron las caballerizas, separadas en tres partes por arcos de medio punto construidos en sillares de piedra.
Hoy el edificio alberga unas viviendas tuteladas para la tercera edad y las caballerizas son un bar.
Desde esta plaza, siguiendo la calle Jesús Romero y ya cerca de la Plaza de España vemos otra casa solariega, la casa Párraga, que sirvió de hospital infantil durante el S. XVIII, fundado por el infante D. Juan Gabriel de Borbón y que actualmente alberga el Conservatorio de Música.
Llegamos a la plaza de España que ha sido desde la Edad Media el centro neurálgico de la vida social y comercial de la ciudad. En ella se celebraban mercados y de hecho, allí se construyó luego el mercado municipal, edificio que hoy en día está destinado a otros usos como por ejemplo, ser sede del Ateneo o Centro Cívico.
El Ayuntamiento de Alcázar de San Juan es un edificio inaugurado en 1850 y fue concebido como Casino Principal. Se trata de un edificio de dos pisos con grandes ventanales decorados con frontones triangulares y curvos cuyas molduras representan máscaras clásicas. Los diferentes elementos arquitectónicos nos recuerdan al estilo neoclásico.
El interior posee una gran escalera imperial de mármol en la que se abren grandes ventanales y se conserva un bonito artesonado de escayola con casetones policromados.
Junto a la plaza de España está la plaza de Santa Quiteria y en ella la iglesia que da nombre a la plaza.
La Parroquia de Santa Quiteria, construida entre los siglos XV y XVI, es un ejemplo interesante del estilo herreriano en Alcázar de San Juan, con un exterior de sillares de arenisca rojiza y una portada clásica llama la atención en el centro de la ciudad. Su interior, de planta de salón con tres naves y bóvedas de cañón, alberga la Capilla de los Romeros y una cúpula decor,ada con emblemas militares. Aunque sufrió un incendio en 1785 y un derrumbe en 1929, conserva elementos singulares como la imagen de la Virgen del Rosario.
Más adelante, por la calle Trinidad, que sale a la derecha de la plaza, llegamos a la Iglesia y convento de la Santísima Trinidad, un edificio de estilo barroco que llama la atención, igual que las demás iglesias de Alcázar, por su tono rojizo debido a la piedra arenisca utilizada para su construcción. En el interior de la iglesia, el altar queda presidido por una imagen de Jesús, vestido con una túnica que donó la reina Isabel II a Alcázar.
La iglesia y convento de San Francisco, fundado en 1532 por Diego de Toledo, combina arquitectura gótica y renacentista. Sobresalen su nave interior con bóvedas estrelladas y la torre cuadrada.
El convento albergó la Universidad de Alcázar, con cátedras de diversas disciplinas, y ha tenido usos como hospital y centro cultural. En el altar mayor se conserva el escudo de la familia fundadora y una imagen de San Francisco de Asís, y en el interior también llaman la atención el coro alto sobre arco escarzano y las bóvedas estrelladas de la nave principal.
Museo Municipal
En el año 2026 el museo se encuentra en obras. Está ubicado en la antigua Posada de Santo Domingo, una casa noble del siglo XVI.
Museo Casa del Hidalgo
La Casa del Hidalgo se encuentra en una casona solariega del siglo XVI conocida como la Casa del Rey. El edificio sirvió como residencia oficial del Gobernador de la antigua Real Fábrica de Pólvora de Alcázar de San Juan.
Arquitectónicamente responde al modelo de casa-patio, organizada en dos plantas alrededor de un patio con columnas.
Conserva elementos singulares como estancias subterráneas abovedadas (antigua bodega y espacios de conservación) y soluciones tradicionales de agua como aljibe/pozo ligado a la recogida de lluvia.

Actualmente, el inmueble alberga un museo y centro de interpretación dedicado a la vida, costumbres e historia de los hidalgos manchegos.
Arquitectura modernista
Alcázar de San Juan nos brinda también la oportunidad de disfrutar de fachadas de estilo modernista, eclécticas y otras que reflejan la viva expresión del Art Noveau. Estructuras arquitectónicas impresionantes, de formas y colores llamativos, con detalles ornamentales y dinteles en las ventanas y en las puertas, rejas de hierro forjado con formas ondulantes, sus miradores con vidrios decorativos,....
Alrededor de la Plaza de Santa Quiteria encontramos algunas como el colegio de la Sagrada Familia, antigua casa de Oliverio Martínez, que aunque ha perdido parte de su decoración conserva las rejas y un cierto aire del Art Noveau.
Junto a ella esta la conocida como casa Tapeo. La decoración principal consiste en enmarcar con molduras y relieves, en forma de guirnaldas y flores de tonos azules, cada elemento arquitectónico, y en contraste con el blanco de la fachada. El mirador central, coronado por un frontón, está flanqueado por otros dos con balaustradas caladas de piedra.

También en la calle Santa Quiteria y enfrente de las anteriores destaca una casona palaciega conocida como casa Espadero, con un cuerpo central y dos laterales más altos que la hacen muy monumental, aunque necesitaría una buena restauración.
Las rejas y los elementos de forja son los principales ornamentos de su fachada, compuesta en su parte inferior por un almohadillado (labrado de sillares) que ribetea además los torreones y cierra los extremos de los alzados laterales.
En la Plaza Mayor, donde se encontraba la Posada de Doña Cayetana, podemos contemplar El Pasaje, otro de los edificios modernistas rematado de frontón.
En la Casona de la calle de la Aduana, vemos otra vez el almohadillado como elemento decorativo y un destacable mirador central de colorido vidriado. Los balcones laterales aparecen enmarcados por frisos con decoración vegetal.
En la Plaza del Altozano llama la atención un edificio de estilo ecléctico con una fachada asimétrica conocida por los nombres de los bares que ha alojado, Casa El Tablón o ahora La Lagarta. La planta baja destaca por su gran altura y por las potentes ménsulas decorativas que sostienen el gran balcón corrido de la planta principal
Otro balcón está rematado por un frontón y flanqueado por dos columnas adosadas, elementos clasicistas que de nuevo dejan patente las peculiaridades del movimiento modernista en Alcázar.
A la izquierda, el edificio gana altura y se remata con un frontón quebrado en el que se encuadra un elemento decorativo de forja, con un corazón que abriga la cruz de la Orden de San Juan.
Los elementos decorativos blancos sobre el fondo gris azulado dan un bonito cromatismo a esta casa.
En la calle San Francisco numero 15 y 17 emerge otra Casona Palaciega, cuyo principal ornamento es el mirador que ocupa el chaflán de piedra y de madera. Valdría la pena su restauración.
En la calle Policarpio Lizcano la decoración corrida de esta fachada imita un suave oleaje y sus ventanas y balcones están realzados con molduras clásicas de color blanco que resaltan sobre el tono azulado.
En la Calle Canalejas esta fachada nos recuerda a la anterior por su bonito juego de colores y la decoración con molduras de sus ventanas y el balcón con frontón.
Los muros exteriores imitan bloques de piedra regulares (sillares) mediante finas líneas claras sobre un fondo gris azulado en el que destacan también las pilastras verticales adosadas y rematadas con capiteles jónicos.
También en la Calle Canalejas vemos esta casa histórica de característico color ocre rematada por una cornisa decorada con canecillos y un pretil con pilastras y pináculos. El mirador acristalado, las molduras blancas y el color rojizo de las ventanas dan un contraste cromático muy llamativo.
En la Avenida de Cervera no pasa desapercibida una vivienda con fachada en chaflán y de tono amarillo albero cuya decoración fundamental se encuentra situada en los vanos, a base de molduras con motivos florales, pilastras y otros relieves en blanco. Encima de la puerta principal se encuentra un frontón con forma triangular. En el rosetón situado en la espadaña vemos la imagen de Cervantes.
En la calle Castelar destaca el edificio blanco que alberga la papelería de Moisés Mata. Sus detalles ornamentales en la planta superior, el balcón central con columnas, la cornisa superior con balaustre de piedra calada y el frontón son elementos destacados de la arquitectura modernista.
Unos pasos más adelante volverá a reclamar nuestra atención este otro edificio construido en chaflán con molduras oscuras sobre los balcones con relieves florales de estilo modernista.
Y muy cerca, en la calle Ramón y Cajal, se encuentra este otro edificio con preciosa fachada bicromática rosa y beige. Las ventanas del piso superior están rematadas con frontones curvos y molduras decorativas. La parte baja imita aparejo de piedra ( sillares) para dar solidez. El edificio merecería su conservación.
No dejaremos de encontrar en Alcázar otras edificaciones interesantes como las casonas palaciegas de estilo tradicional con sillería de piedra, balconadas de hierro o madera y grandes portalones.
En Alcázar se conservan cuatro molinos de viento de los cuales, dos funcionan como museo. Están situados en el cerro de San Antón que ofrece un mirador excepcional para contemplar la llanura manchega.
Otra sugerencia para pasar un rato agradable es acercarse al Complejo Lagunar, un espacio natural de 695 hectáreas formado por tres lagunas: La Veguilla, Camino de Villafranca y Las Yeguas. Alberga una gran diversidad de aves acuáticas y esteparias, como flamencos, malvasías cabeciblancas y aguiluchos laguneros.
Muy completo
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