miércoles, 12 de abril de 2017

SEPÚLVEDA, HOCES DEL DURATÓN, TURÉGANO Y PEDRAZA.



Este viaje nos permitió conjugar una serie de municipios con historia y encanto además de unos maravillosos paseos por la naturaleza.

SEPÚLVEDA

Nuestra primera visita fue al pueblo de Sepúlveda, una villa medieval de la provincia de Segovia que está rodeada por el río Duratón y el Castilla y que a su paso por la ciudad forma unas hoces arriba de las cuales se sitúa el municipio.

Conserva las murallas del siglo XII y varias puertas de acceso como la del Azogue o Ecce Homo y arcos como el de San Esteban, al bajar la calle del mismo nombre.


 

Como aprovechamos las vacaciones de Semana Santa, coincidió que se estaba celebrando del Domingo de Ramos. 

 

Las calles empedradas, estrechas y sinuosas muestran en sus casas blasonadas la importancia de la villa en otra época.

 


 


 


 


La plaza alberga el edificio más curioso de Sepúlveda pues mezcla un muro de la fortaleza, un castillo y la torre del reloj.




 



En la parte alta de la ciudad se encuentra la Iglesia del Salvador, uno de los más importantes monumentos del románico segoviano.






 

 



Nos alojamos en un pueblecito llamado Cantalejo pues estaba situado muy cerca de las Hoces del Duratón (19 km), de Sepúlveda ( 22 Km) y Pedraza (20 km) y más cerca todavía de Turégano (15 km).


HOCES DEL DURATÓN

El segundo día nos dirigimos a las Hoces del Duratón y como nos supo a poco regresamos otro día más para hacer la Senda de los dos Ríos.

La primera ruta que hicimos fue la de la ermita de san Frutos.

Los restos del antiguo convento monástico se sitúan en uno de los meandros que forman las Hoces del río Duratón y las vistas son espectaculares.


 


 

 


 

De las antiguas construcciones monacales solamente se mantiene en pie y en actividad el templo dedicado a San Frutos. La ermita es una construcción románica del siglo XII que se realizó sobre otra visigótica del siglo VII.

  


 


 


La ruta de la senda de los dos ríos es sencilla. A lo largo del camino hay ruinas de molinos de agua o que luego se convirtieron en centrales eléctricas. La senda serpentea, como hace el rio y va encajonada en el cañón.


 


 



 

 

  

 
  

 



TURÉGANO


Lo más destacable de Turégano es el Castillo. La fortaleza de esta Villa Episcopal es de las más importantes de España y una de las la más singulares por su carácter de Iglesia Fortificada. 
Según la documentación turística de este pueblo, fue un obispo obispo, Don Pedro de Agén, quien consideró que el antiguo castro, edificado sobre una suave colina era el lugar idóneo para emplazar una nueva iglesia.

 


Embutida de este modo en el castillo, la Iglesia de San Miguel atestigua, por las construcciones adosadas y superpuestas al templo, que hubo dos castillos o fortificaciones sobre ella: el que construyera en su día el obispo Arias Dávila y otro, más primitivo, del que quedan infinidad de restos.

  



  


Arropada por la cima y el castillo, y protegida por él, está la villa, y en ella la Plaza Mayor, nos acoge con su encanto particular.

  


                  


La mayoría de sus casas se atienen a la misma tipología constructiva: pórticos adintelados, esgrafiados en sus fachadas y entramado estructural de madera visto.

   




PEDRAZA

Otro día nos fuimos a Pedraza, que está situado a unos 20 Km de Cantalejo y en la ruta paramos en algunos parajes  por donde pasa el río Cega.

 


Y llegamos a Pedraza



La Plaza Mayor es lo más destacado de la villa. Una plaza castellana , irregular y anárquica que se ha ido formando poco a poco con la impronta de cada momento a lo largo de los siglos. 

En todo el conjunto de la plaza lo más llamativo son las casas porticadas frente a la iglesia. Según se recoge en la información sobre Pedraza las dos casas del siglo XVI fueron convertidas luego en cuatro viviendas. Los soportales se añadieron con posterioridad una vez que los señores feudales abandonaron el castillo al perder sus privilegios sobre la villa. De hecho los fustes y capiteles de las columnas pudieran proceder del propio castillo.

 

  

















 


La Iglesia de San Juan Bautista nos deja ver restos de su original estilo románico, como la torre con arquería en su cima y el ábside.

 

En la calle Mayor se encuentran edificios muy emblemáticos.


 


 

 





El Castillo y Museo Zuloaga es una fortaleza edificada en el siglo XIII y reedificada en el XV. De ese siglo es la torre del homenaje. No pudimos visitarlo por dentro porque era lunes y estaba cerrado.

 





sábado, 4 de febrero de 2017

BUITRAGO DE LOZOYA

Buitrago de Lozoya es una población cercana a Madrid que se asienta a los pies de la Sierra de Guadarrama y está rodeada por el río Lozoya , que a esta altura está embalsado por los embalses de Riosequillo y Puentes Viejas.
Un recorrido por la villa nos presenta y habla de su rico pasado histórico, con un núcleo antiguo medieval situado en su parte más alta y rodeada de murallas de origen árabe y posteriormente con intervenciones en la Baja Edad Media.

El recinto amurallado es el conjunto fortificado más singular y mejor conservado de la Comunidad de Madrid.
Recorrer las murallas bajas alrededor del río da una vistas espectaculares.

   


     



El Castillo de los Mendoza, que data de los siglos XIV-XV, está situado en el extremo sureste del recinto. Su arquitectura en ladrillo y mampostería evidencian una arquitectura mudéjar. Tiene forma casi cuadrada y estaba fortificada por siete torres, todas con una estructura diferente, siendo una de ellas de planta pentagonal. En las torres se aprecian vanos rematados por arcos de medio punto y en herradura. Fue residencia del Marqués de Santillana.

    


     


              

Desde los adarves se contempla la iglesia.

     


La Iglesia de Santa María del Castillo se terminó de construir a finales del siglo XIV, según se cree, sobre una antigua mezquita.

          




Accedimos al campanario desde donde se contempla muy bien la plaza.


         


      



En la plaza de la constitución hay otro edificio singular, la Torre del Reloj, del siglo XIV, cuya base aloja el acceso principal al recinto amurallado.



       


Un lugar curioso y que no nos esperábamos allí fue el museo Picasso que alberga una colección única de obras del célebre artista español durante su etapa de juventud.