jueves, 16 de octubre de 2025

BAEZA, SABIOTE Y ÚBEDA

El triángulo del Renacimiento es como se conoce a estas tres poblaciones( Baeza, Úbeda y Sabiote) de la provincia de Jaén.

Aunque habíamos visitado anteriormente Úbeda y Baeza no nos importó repetir el viaje y así añadir a la ruta Sabiote y otras dos poblaciones que nos recomendaron allí. De hecho ha sido muy satisfactorio volver pues nos hemos empapado mucho más en esta ocasión de la historia y el patrimonio de todas estas poblaciones.

El lugar en el que pernoctamos durante nuestra estancia en la zona fue Sabiote y concretamente en el Hotel Palacio Las Manillas, un edificio del siglo XVI, magníficamente rehabilitado, y que perteneció a una familia ilustre, como indican los escudos que se encuentran en la entrada. Las manillas situadas en la fachada le dan el nombre a la casa.

  



SABIOTE

Sabiote atesora un rico patrimonio que fuimos descubriendo paseando sus calles con tranquilidad  y que recomendamos hacer con guía turístico.
Describimos a continuación el itinerario que hicimos.

El Castillo de Sabiote está considerado como la construcción más importante con fines militares en el siglo XVI en la provincia de Jaén, siendo a su vez el ejemplo más antiguo de cuantos ejemplares se conservan en la actualidad de modelo castillo-baluarte renacentista. 
Fue don Francisco de los Cobos, que además de Secretario de Estado y amigo de Carlos V, era un gran mecenas y culto humanista, el que puso en marcha el ambicioso proyecto de reconstrucción del castillo sobre la base de la antigua alcazaba medieval. Dicha reconstrucción corrió a cargo de Andrés de Vandelvira, y está inspirado en fortificaciones italianas renacentistas.

Posee una bella portada plateresca con un escudo que porta las armas de Cobos Molina y doña María Mendoza, sus promotores. Cruzando esta puerta se llega a un reducido patio en cuyo frente se ve un gran arco escarzano cuyas dovelas tienen esculpidas figurillas con cartelas y la calavera en la clave.

    

El patio está en restauración. Sus columnas sobre pedestales y con capiteles jónicos se están levantando poco a poco.
Este patio debió tener arquería solamente en tres de sus lados; en el otro hay un pozo embutido en el grueso del muro y un magnífico escudo en lo alto sostenido por dos sirenas.

    


   


Una escalera, construida en el grueso del muro, permite subir al adarve desde el que se tienen unas fabulosas vistas de la población y los campos de olivos.

 


    


Se conserva solo un gran salón interior, dividido en dos naves cubiertas con bóvedas de cañón y otra sala superior.

   


Se han llevado a cabo también importantes actuaciones de restauración en las zonas destinadas a las caballerizas y almacenes.

       

       

                   


        

    
La muralla que rodea Sabiote es otro de los grandes tesoros que se conservan y que permiten viajar en el tiempo. 

      


Se conservan algunas puertas originales como la Puerta de los Santos, también llamada del Chirigote, que está protegida por una torre albarrana.

      

En el siglo XIX se abrió en la muralla oeste una nueva puerta a la que se le llamó arco nuevo o Puerta Nueva.
                   


La iglesia de San Pedro Apóstol es obra de un discípulo de Vandelvira y combina estilos gótico isabelino y plateresco. El templo se erige en el lugar donde antaño había una iglesia de menores dimensiones, siendo hoy un orgullo para los sabioteños por su belleza y significado histórico.
La fachada norte posee tintes de gótico flamígero y en su parte superior se alzan los escudos de armas que le pertenecen.

        

Las tres naves del interior, separadas por pilares y arcos de medio punto, están cubiertas por bóvedas de diferentes estilos. El Altar Mayor exhibe un retablo del pintor y escultor Francisco Palma Burgos.


La fachada sur, llamada del Sol, es de estilo plateresco.

         




En un contrafuerte de la Iglesia de San Pedro se construyó  el Arco en Rincón Desigual o de Alonso de Vandelvira que distribuye el peso de la iglesia y resulta muy curioso en el conjunto del edificio.


La iglesia de San Pedro está situada en la plaza de Alonso de Vandelvira adornada con una bonita fuente y rodeada de casonas de los siglos XVI y XVII.

  


Desde esta plaza se recorren calles como la de san Miguel o el Paseo Gallego Díaz que siguen teniendo casas señoriales y otras sorpresas como la Torre del Reloj.

        
 

El convento de Santa María fue fundado a finales del siglo XVI por Francisco de los Cobos y su esposa, María de Mendoza. De estilo renacentista, tiene un bello claustro con arcadas de medio punto y columnas dóricas. Dicho claustro fue proyectado por Alonso de Vandelvira y Luna, «Arquitecto Mayor de Sabiote», en 1586.
Actualmente pertenece al ayuntamiento y se usa como Casa de Cultura.

  


Junto a este edificio está la Iglesia de Santa María, que se edificó sobre otra anterior románica. Se cree que la portada del templo se debe al genial Alonso de Vandelvira.

      


El Albaicín es el barrio más antiguo y típico de Sabiote. Situado en la parte baja del pueblo, al pie de la muralla norte, llama la atención porque es muy pintoresco y está bien conservado pese a la existencia de algunas casas deshabitadas.
Este barrio presenta un entramado típicamente medieval, formado por una decena de calles estrechas, empedradas y tortuosas, con sus casas de fachadas blancas y de estilo mudéjar, pequeñas plazuelas que no son más que anchuras donde las calles confluyen, así como algunos callejones sin salida.



        
 

    


Desde Sabiote nos recomendaron que dedicáramos también algún momento de la tarde a dos pueblos que están muy cerca y que nos sorprendieron gratamente: Iznatoraf y Villacarrillo.

IZNATORAF

Iznatoraf se encuentra a unos 30 kms. de Sabiote. Es un pueblecito empinado, de calles estrechas llenas de macetas de flores y plantas.

     

   

Un pueblo que guarda un enorme legado cultural y al que merece la pena acercarse para ver su muralla, con 5 arcos y su magnífica iglesia. 

La Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción se levantó probablemente sobre la mezquita en el siglo XVI.


Presidiendo la plaza de San Fernando, además de la iglesia, se encuentra la Torre del Reloj, que consta de dos cuerpos, el primero es un cuerpo cuadrado en el que se aloja el reloj y sobre el un cuerpo de base octogonal.


       


La muralla de Iznatoraf fue declarada en 1985 Bien de Interés Cultural. Conserva gran parte de sus lienzos y muchas de sus puertas.
Destaca la Puerta del Arrabal, levantada en línea con la muralla. Con arco de medio punto. En su interior acoge un relieve de la Virgen enmarcado por pequeñas pilastras y cornisa. Hay además otras 4 puertas como el Arco Pozo de la Nieve, el Arco de la calle Campo o el Arco de la Virgen del Postigo.

    

              


La ermita del Cristo de la Vera Cruz data de los siglos XVII-XVIII y en ella se alberga la imagen del patrón, el Santísimo Cristo de la Veracruz, en un camarín de estilo barroco cuya decoración se debe al pintor Ginés Navarro.

     




VILLACARRILLO 

Villacarrillo es otro de los pueblos, que por estar cerca de Sabiote, nos recomendaron visitar. Y nos alegramos de acercarnos porque posee uno de los edificios religiosos más importantes de esta zona de Jaén, la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, construida sobre una fortaleza medieval.
Gracias a Ramón, un parroquiano muy amable que nos explicó muchas cosas de la iglesia, descubrimos algo más de este espectacular edificio.

Su traza corresponde al maestro Andrés de Vandelvira ( arquitecto también de la la catedral de Jaén, de la de Baeza o la Sacra Capilla del Salvador en Úbeda)

El interior de la iglesia es de planta de salón de tipo granadino, de tres naves  separadas por pilares sobre basamentos con altas columnas.

     

La cubierta central está formada por bóvedas sobre pechinas y falsas linternas. Estas pechinas están decoradas con pinturas de gran belleza.

     

Los retablos del templo de La Asunción datan entre los siglos XVII y XVIII y muestran sus preferencias por la estilística barroca y rococó.

 


De gran interés es también la Sacristía y las diferentes capillas.

     
      
Al templo se accede por dos portadas principales, una a los pies, llamada del Sol, y otra, en la pared norte, o Puerta de Umbría. La primera es de gran belleza, con influencias del estilo plateresco.

     

         


Como llegamos ya muy tarde no pudimos ver más cosas pero Ramón nos dijo que son de gran interés también los Refugios Antiaéreos que fueron construidos en plena Guerra Civil para guarnecer a la población en caso de bombardeos aéreos. Nunca llegaron a usarse para este fin pues Villacarrillo quedo siempre lejos del frente y una vez finalizada la contienda los comerciantes de la localidad lo utilizaron como despensa y almacén de alimentos, pues el antiguo mercado de Abastos se situaba en lo que hoy es la Plaza de Juan XXIII, donde está situada también la iglesia.



En este breve paseo nos topamos también con el edificio del Ayuntamiento , de estilo neoclásico y que fue construido en el siglo XIX.
     




ÚBEDA

Úbeda, junto con Baeza forman parte del Patrimonio de la Humanidad.
El siglo XVI será el de máximo apogeo de la ciudad, basado en una importante actividad económica cerealista, ganadera y artesanal. En este periodo el alto Clero, la nobleza y el Concejo rivalizan en construcciones que harán de Úbeda una de las ciudades más importantes de implantación de la arquitectura renacentista.

Para recorrer Úbeda y Baeza esta vez hemos cogido un bono de tour turístico que nos servía para las dos poblaciones. Aunque con el tour no se visita todo, sí da una amplia visión e información general para luego hacer por propia cuenta ( en nuestro caso por la tarde) el resto de visitas.

Esto es lo que os podemos contar de nuestro día en Úbeda:


En la Plaza Vázquez de Molina, (desde donde parte el tour turístico), se concentran los más importantes monumentos de Úbeda, los cuales constituyen el mejor ejemplo de arquitectura renacentista existente en toda España.

   


La Sacra Capilla de El Salvador.
Es un proyecto del arquitecto Diego de Siloé que ejecutó Andrés de Vandelvira para Francisco de los Cobos una de las personalidades más influyentes y poderosas de su época que quería una iglesia como panteón funerario.

La fachada principal es considerada el emblema de la Úbeda renacentista, y
es de las más simbólicas del plateresco español. Presenta tres cuerpos, entre contrafuertes, rematados con frontón triangular y dos torres de estilo flamígero a los lados.
El Salvador tiene otras dos portadas triunfales. La meridional (en la foto de la derecha) dedicada a la Caridad y la septentrional, dedicada a Santiago Apóstol.


   


   


La planta de la capilla es basilical, con una rotonda en la cabecera que corresponde a la capilla mayor, y es el espacio propiamente funerario. Lo corona una bóveda esférica sobre un tambor con tres grandes ventanas.
La capilla está separada del resto de la iglesia por una grandiosa reja.


           

             


            


A los pies de la nave una bóveda de medio punto rebajada soporta un amplio coro y en un lateral se sitúa el órgano.

       


El siguiente edificio a considerar en la plaza Vázquez de Molina es el Palacio del Dean Ortega, actualmente Parador Nacional de Turismo. De mediados del siglo XVI, fue ordenado construir para Fernando Ortega, primer capellán mayor de la Sacra Capilla Funeraria del Salvador.

       


Frente al Palacio del Deán está el Antiguo Pósito, actual comisaría de la Policía Nacional.



Y en ángulo con el Pósito la Cárcel del Obispo, sede de los Juzgados.




Otra obra de Andrés de Vandelvira en esta gran plaza es el Palacio Juan Vázquez de Molina o Palacio de las Cadenas, del siglo XVI y estilo renacentista. Actualmente es la sede del Ayuntamiento.




Juan Vázquez de Molina,  nacido en Úbeda y  sobrino de Francisco de los Cobos, a quién sucedió como secretario de Carlos I, fue el personaje más importante del Gobierno castellano hasta el regreso de Felipe II a la Península en 1559.

En 1550 comienza a construir este suntuoso palacio en su ciudad natal.

La fachada principal está dividida en tres cuerpos en el plano horizontal, correspondiendo con los tres órdenes arquitectónicos, apareciendo el estilo corintio en las pilastras del primer piso, el estilo jónico en el segundo, para terminar con cariátides y atlantes en el tercer piso.

    


Frente al Palacio de las Cadenas se encuentra la Basílica de Santa María de los Reales Alcázares que no se incluía en el tour guiado pero que visitamos por la tarde.
Construida sobre la antigua mezquita, su arquitectura se nutre de los diferentes estilos por los que ha pasado a lo largo de los años (gótico, mudéjar, renacentista, barroco, neogótico,...), es otra de las maravillas de la ciudad.















La portada principal en la fachada es de modelo de arco de triunfo, flanqueado por columnas corintias. Está enmarcada por dos espadañas de diseño clasicista, construidas en el siglo XIX.



El interior está compuesto por cinco naves de igual altura separadas mediante arcos apuntados sobre pilares.


       

    



En los laterales se abren numerosas capillas, casi todas de un gótico tardío de finales del s.XV y principios del XVI.

     


              

Uno de los espacios más interesantes de Santa María es el claustro que era el patio de la antigua mezquita aljama y está formando por una bella galería de arcos apuntados, cubierta por bóvedas de crucería.


         


       



Dejamos ya la Plaza de Vázquez de Molina y nos dirigimos a la cercana Plaza del Ayuntamiento donde nos encontramos con e
l palacio renacentista Vela de los Cobos
Es un palacio del siglo XVI que se conserva en perfecto estado, no sólo por su parte arquitectónica, sino también por la mobiliaria, la escultórica o la pictórica. Además, alberga una importante biblioteca y un archivo histórico, así como colecciones de porcelanas, cerámicas, ropa antigua y numismática.

     


Después nos dirigimos hacia la Plaza 1º de Mayo para contemplar en la esquina de la calle María de Molina las Antiguas Casas Consistoriales, que constituye un magnifico ejemplo de arquitectura civil de carácter público, tomando como modelo ejemplos del renacimiento italiano, con fachada de doble galería porticada. 



Ya en la plaza 1º de Mayo nos presentan la casa natal de Joaquín Sabina, que nosotros admiramos por sus canciones llenas de poesía.


Pero sin duda el edificio más importante de esta plaza es la Iglesia de San Pablo, el segundo templo más antiguo de la ciudad.
Fue edificada en el siglo XIII sobre el solar de una mezquita de barrio y a pesar de andar ya triunfando el arte renacentista por estos lares, es el estilo gótico  el que destaca en esta iglesia. Esto explica el monumental arco abocinado de la fachada principal, construida en los primeros años del siglo XVI. Así como la escena de la coronación de la Virgen por el Padre Eterno en su tímpano, una iconografía muy popular en el gótico, que además conserva restos de haber estado policromada.

 



       

De la época románica conserva la elegante portada de los Carpinteros,  la única en la ciudad en su estilo, decorada con flores y enigmáticas cabezas de hombres y mujeres que asoman entre las arquivoltas. Tiene otra puerta más hacía la calle Roque Rojas.
        



     


Desde esta iglesia, por la calle Roque Rojas, llegamos a la Sinagoga del agua, una antigua sinagoga judía anterior al siglo XIV.

       


       


Una de las estancias más importantes es un mikve (un baño para el ritual judío).

       
     

Ya por la tarde y antes de ir a visitar la Iglesia de Santa María anduvimos callejeando para seguir descubriendo más cosas de las muchas que ofrece la ciudad.

Desde la calle Real donde hay multitud de sitios para comer llegamos a la plaza de San Pedro. Allí se encuentra la Iglesia de San Pedro.

Construida como templo visigodo, se mantuvo como tal hasta su reconversión en mezquita y tras la conquista de la villa por Fernando III fue devuelta al culto cristiano. 
En su exterior hay dos portadas. La de poniente que posiblemente sea de la construcción original, fue cegada para realizar el coro  La portada principal, de estilo manierista, fue construida a principios del s. XVII.

     


Enfrente de la iglesia se haya el Convento de Santa Clara aunque su acceso está en la Plaza de Santa Clara, justo a la vuelta. Este fue el primer convento de monjas que hubo en Úbeda después de la Reconquista.


Volvemos a la calle Real encontrándonos a nuestro paso con varios palacios como el Palacio de Anguís Medinilla ( frente al convento) o el Palacio de los Condes del Guadiana ( ya en la calle Real)

      


Entre los palacios y casas señoriales de Úbeda es muy importante también el Palacio Dávalos o de las Torres, declarado monumento nacional, y sede en la actualidad de la Escuela de Arte.
El palacio es un modelo de alcázar urbano con torres. De aire medieval, mezcla elementos renacentistas. Tiene una bella portada plateresca.




Reseña literaria de esta localización

“Me acuerdo del invierno y del frío, del azul absoluto en las mañanas de diciembre y el sol helado en la cal de las paredes y en las piedras amarillas de la Casa de las Torres, me acuerdo del vértigo de asomarme a los miradores de la muralla y ver delante de mis ojos toda la hondura de los precipicios y la extensión ilimitada del mundo, las terrazas de las huertas, las lomas de los olivares, el brillo quebrado y distante del río, el azul oscuro de las estribaciones de la sierra” 
“vio de nuevo la cara de la mujer emparedada en la Casa de las Torres y sus ojos alucinados por la oscuridad y la muerte” ( El jinete polaco. Antonio Muñoz Molina).


Cerca del Palacio Dávalos se encuentra la Iglesia de San Lorenzo, un templo desacralizado y que posee la singularidad de estar encabalgada sobre la muralla almohade de la ciudad, a modo de iglesia-fortaleza.


La muralla se observa muy bien saliendo desde la plaza de San Lorenzo a la calle Atarazanas y hasta la  Puerta de Granada.


Otra de las puertas de la muralla es la Puerta del Losal.

   

Y ya solo dejar constancia de que a cada paso, Úbeda te ofrece multitud de bellos edificios religiosos como el Convento e Iglesia de San Miguel de los Carmelitas Descalzos que aloja en sus dependencias el Museo de San Juan de la Cruz.

Este convento carmelitano se funda en el año 1587, bajo la advocación de San Miguel, patrón de la ciudad. En 1627, se adosó un Oratorio al convento para albergar el sepulcro de San Juan de la Cruz.

       

Referencia literaria de esta localización

"Mañana me voy a Úbeda a curar de unas calenturillas, que, (como ha más de ocho días que me dan cada día y no se me quitan) paréceme habré menester ayuda de medicina" (San Juan de la Cruz).
       


Y también vimos su homólogo femenino, el Convento de la Concepción de las carmelitas Descalzas que posee una sencilla capilla de una sola nave que muestra la austeridad de la orden. Durante su estancia en la ciudad, Santa Teresa de Jesús habitó en este convento.

     


Como comentábamos, no faltan palacios y casas señoriales en Úbeda como el Palacio del Obispo Canastero o el Palacio de los Torrente por mencionar alguno de los que fotografiamos. Pero se quedan muchos "en el tintero".

             

Ya desde el coche divisamos el Hospital de Santiago  ( lo habíamos visitado en un viaje anterior y el domingo estaba cerrado) y que es obra también del arquitecto  Andrés de Vandelvira. Concebido como una obra benéfica, comprendía un hospital para enfermos pobres, una iglesia, un panteón y un palacio.

   



Reseña literaria de esta localización

“y a la mañana siguiente, sin hacer caso de nadie, él se puso su uniforme de gala y echó a andar tranquilamente hacia el Hospital de Santiago, porque le tocaba guardia…” ( El jinete polaco. Antonio Muñoz Molina).





BAEZA

Baeza, igual que Úbeda fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco gracias a su conjunto monumental renacentista. Pasear por sus calles es adentrarse en el siglo XVI, cuando la ciudad vivió su máximo esplendor arquitectónico y cultural.

Como también hicimos tour turístico comenzamos la ruta desde la Plaza del Populo, más conocida como la Plaza de los leones porque está presidida por una fuente con dos leones y dos equinos que arrojan agua por su boca y custodian una imagen femenina que quizá provenga de los restos de la ciudad iberorromana de Cástulo y que se cree que es Imilce, princesa íbera y esposa del general cartaginés Aníbal Barca.


Además de la fuente, aquí se encuentra la Antigua Carnicería, hoy edificio judicial.

    


En otro ángulo de la plaza esta el Arco de Villalar y la Puerta de Jaén, engarzadas con la casa del Pópulo, edificio plateresco que alberga la Oficina de Turismo.



Por la cuesta de San Gil y calle del Obispo Romero Mengíbar nos dirigimos al centro histórico, divisando la calle Romanones que tiene también un gran atractivo.





Y llegamos a la plaza de Santa María donde  confluyen varios de los monumentos más importantes de la ciudad, como la Catedral o la Antigua Universidad. 

En la plaza hay una fuente formada por un arco del triunfo apoyado sobre cuatro pilastras y ocho columnas, sobre el que se sitúa otro cuerpo coronado por un frontón. Se decora con los escudos de Felipe II y cinco medallones con inscripciones legibles.

   


Destaca en la plaza la Catedral de la Natividad de Nuestra Señora que, pese a tener su origen en el siglo XIII, adquirió un claro sello renacentista con el maestro Andrés de Vandelvira.




     

Reseña literaria de este lugar

Sobre el olivar,
se vio la lechuza
volar y volar.
A Santa María
un ramito verde
volando traía.
¡Campo de Baeza,
soñaré contigo
cuando no te vea!
( Antonio Machado)


Pero antes de abandonar la plaza para contemplar el interior de la catedral reseñar otros edificios que rodean la plaza como son el Seminario de San Felipe Neri y las Casas Consistoriales Altas.

El Seminario dejo de funcionar como tal en1969 y actualmente es uno de los edificios de Baeza que acoge la sede Antonio Machado de la Universidad Internacional de Andalucía. Su aspecto exterior es de gran sobriedad, salvo por unas pintadas rojizas en su fachada. Estas inscripciones o vítores fueron hechos por antiguos estudiantes que pasaron por el centro.

 


La construcción de las Casas Consistoriales altas se remonta a finales del siglo XV. El edificio se reformó y amplió en el siglo XVI, destacando su parte más elevada: a modo de torreón con una ventana gótica coronada por el escudo de Carlos I.



Y ahora si, después de disfrutar de la contemplación de esta magnífica plaza pasamos al interior de la Catedral por la Puerta de la Luna uno de los elementos más antiguos del templo con su arco polilobulado del siglo XIII sobre el que resalta un rosetón gótico. Es de los pocos elementos que se mantuvieron tras el hundimiento que sufrió el templo en 1567.
La reconstrucción fue encargada a Andrés de Vandelvira, que aportó su maestría para dar a la catedral la riqueza renacentista de la hace alarde en la actualidad.

               


En el Altar Mayor se alza un retablo dorado de estilo barroco con unas majestuosas columnas salomónicas, y su ático se ajusta a la forma ojival de la bóveda.


              
       
Llama la atención la araña de bronce y cristal que cuelga de la bóveda de crucero, una pieza valiosa y artística del siglo XIX así como el púlpito que destaca por su originalidad y la particularidad de estar construido en hierro repujado y policromado.

      

     



Una de las piezas más valiosas de toda la Catedral es la Custodia, que permanece guardada en una cámara de seguridad en la nave del Evangelio y que solo sale el día del Corpus. Es una joya barroca de principios del XVIII.















Por último salimos al patio y el claustro gótico donde se pueden apreciar las capillas  mudéjares, alguna data de finales del XIV.

   


      

Se completa la visita viendo el Museo Catedralicio, que alberga enseres y piezas religiosas de gran valor, y a la biblioteca, con su rico fondo documental de los siglos XVI y XVII.

       

Dejamos atrás la catedral recorriendo su perímetro y dando con algunos palacios como la Casa Palacio Rubín de Caballos.

          

     


Llegamos luego al Palacio de Jabalquinto. Su fachada es uno de los máximos exponentes del estilo gótico Isabelino o tardío, con 
decoración a base de puntas de diamante, clavos de piña, frondas, florones, lazos, pináculos, mocárabes y escudos heráldicos.

  

El patio es renacentista y está formado por una doble arquería de medio punto con columnas y capiteles corintios de mármol.  La monumental escalera hacia la segunda planta es plenamente barroca, con un arco del triunfo como acceso y con una preciosa cúpula como cubierta. 

    

Frente al Palacio y con un contraste enorme se encuentra la Iglesia de Santa Cruz una auténtica rareza, ya que pocas construcciones románicas se encuentran en Andalucía actualmente. De pequeñas dimensiones, presenta un exterior austero propio del románico. 

       

Dentro, la nave central se prolonga en una bóveda de cañón en la que se aprecian los restos de pinturas al fresco del siglo XV y XVI.

         

Desde la Plaza de Santa Cruz parte la calle Beato Ávila donde se encuentra la Antigua Universidad.

         


La Antigua Universidad fue en su momento una de las más importantes de España, pues Baeza es una ciudad universitaria. Lo fue desde el siglo XVI al XIX y lo es ahora con la sede Antonio Machado de la Universidad Internacional de Andalucía.
La estructura del edificio responde a la tipología propia de los palacios renacentistas: un gran patio con doble arcada con caja de escalera cubierta con cúpula acasetonada. La fachada es de estilo manierista y la puerta es de arco de medio punto, enmarcada por una doble pilastra dórica. Encima se sitúa un medallón que representa la Santísima Trinidad. Flanqueando la ventana principal y reposando en la cornisa, se ven los escudos del fundador de la universidad, Pedro Fernández de Córdoba.

     



De las dependencias del recinto es curioso el Paraninfo, con graderío y elevado techo de madera, y el aula dedicada a Machado.

       


La visita guiada incluía subir a la Torre Albarrana que hay junto a la Puerta de Úbeda. Esta es una construcción del siglo XII de planta cuadrada que conducía a la vecina Úbeda y que también era utilizada como patio de armas. Actualmente conserva uno de los tres arcos que tuvo. Tanto la puerta como la torre pertenecían a la antigua muralla árabe que guardaba la ciudad.
Las vistas desde la torre nos hacen localizar muchos de los edificios de Baeza.

      



Reseña literaria de esta localización
"De la ciudad moruna
tras las murallas viejas,
yo contemplo la tarde silenciosa,
a solas con mi sombra y con mi pena.
El río va corriendo,
entre sombrías huertas
y grises olivares,
por los alegres campos de Baeza".
( Antonio Machado)


Es Baeza otra ciudad para callejear e ir descubriendo rincones que sorprenden y que invitan a repetir viaje pues igual que Úbeda nos pareció inabarcable para un día.

            


         


    
     


           




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