Consuegra es un municipio de Toledo muy bien comunicado, ya que se encuentra en la confluencia de dos grandes arterias viales, la A4 y la CM42 ( o autovía de los viñedos).
Está situada en la falda de un cerro en el que destacan su castillo y los molinos de viento.
El castillo, como muchos otros monumentos, sufrió transformaciones, reformas y restauraciones, para adaptarse a los usos, necesidades y cambios sociopolíticos de cada momento. Vivió su esplendor durante los siglos XIII y XV y, aunque continuó habitado, fue sufriendo un paulatino abandono hasta su definitivo ocaso con la desamortización de Mendizábal en el siglo XIX. Finalmente, tras la voluntad y perseverancia de los habitantes de Consuegra, el castillo fue restaurado poco a poco.
Construida en el siglo XVIII, en su fachada se reúnen dos estilos arquitectónicos. Lo más llamativo es su fachada en mármol blanco, de estilo barroco tardío con elementos neoclásicos, cuenta con unas escalinatas que salvan el desnivel con el atrio y una magnífica puerta flanqueada por dos columnas salomónicas ricamente decoradas, en el dintel se aprecia el sudario de Cristo y elevan la fachada un almohadillado de mármol que se remata en la esbelta espadaña del campanario suavizadas con dos volutas a sus lados.
