jueves, 15 de enero de 2026

SAN CARLOS DEL VALLE

                             

San Carlos del Valle se encuentra al sureste de la provincia de Ciudad Real, dentro del Campo de Montiel y cerca de otras localizaciones muy turísticas como pueden ser Villanueva de los Infantes, Las Lagunas de Ruidera, Argamasilla de Alba, etc.

Esta situada en un valle rodeado de las sierras del Cristo y de Alhambra y desde estas sierras presenta ya una bonita estampa.

    

La localidad tiene su primer dato en la desaparecida ermita de Santa Elena, construida probablemente en el siglo XII o XIII, y que hasta el siglo XVIII no fue más que eso, con la salvedad de que en una de sus paredes aparecía pintada la venerada (y milagrosa) imagen del que era llamado Santo Cristo del Valle

Durante el siglo XVI surge en torno a dicha ermita el primer asentamiento fijo del pueblo. El aumento de las peregrinaciones para rogar al Cristo determinaron a la Corona y al Consejo de Órdenes Militares a construir una nueva ermita y unas dependencias que dieran albergue a los peregrinos.

Finalizada la obra durante el reinado de Felipe V, y resultando un aumento rápido de la población, se hizo necesaria una reordenación urbanística, que llevó a cabo, ya en tiempos de Carlos III, Pablo de Olavide. A él se debe el plano totalmente regular que hoy estructura el pueblo.


San Carlos del Valle es uno de esos pueblos con encanto aunque sea una localidad pequeña.


La Plaza Mayor tiene una forma casi rectangular, de 53 metros de longitud por 21 de ancho, y se puede acceder a ella a través de alguno de los tres arcos de ladrillo de sus flancos; está formada por columnas toscanas que sostienen pisos y galerías de dinteles, zapatas y balaustres de madera.

        


        






La Iglesia del Santísimo Cristo del Valle fue edificada sobre el anterior santuario-ermita de Santa Elena; su período de construcción abarcó 16 años, desde 1723 hasta 1739, y ha sido restaurada en varias ocasiones. Pertenece al barroco tardío de la provincia, con algún elemento neoclásico; su planta es de cruz griega y en su interior puede verse la imagen del cristo milagroso que sigue pintada en la pared.

       



En el exterior destacan varios elementos; su gran cúpula encamonada, adornada con ocho buardas, apuntada y envuelta al exterior por un alto tambor octogonal; la flanquean cuatro torres-campanario, con sendas figuras en su base de simbología incierta.

            


La portada-retablo dentro de un arco rehundido, con cuerpo inferior de columnas toscanas y superior de columnas salomónicas sobre paramento almohadillado; en su centro hay un relieve que representa a Cristo y el milagro con los ladrones.


                         


             


En la fachada lateral, un relieve representando a Santiago Matamoros, en recuerdo a la Orden Militar a la que pertenecía el santuario.


                 
       




         

        

La Casa Grande de la Hospedería es una casa típica de arquitectura popular, que junto con su patio de los carros fue construida en 1704; dicho patio tiene en su centro un pozo y una pila, ambos tallados en una sola pieza, arcadas sobre columnas y galería superior. Fue utilizada como lugar de reposo para los viajeros y peregrinos, así como para hospedar a los constructores de la plaza y la iglesia.