martes, 20 de enero de 2026

CONSUEGRA

Consuegra es un municipio de Toledo muy bien comunicado, ya que se encuentra en la confluencia de dos grandes arterias viales, la A4 y la CM42 ( o autovía de los viñedos).

Está situada en la falda de un cerro en el que destacan su castillo y los molinos de viento.

Los molinos de viento coronan el cerro Calderico dibujando una estampa única. Junto con los de Campo de Criptana quizá sea uno de los conjuntos molineros más grandes y mejor conservados de la Mancha. De los trece molinos que había originalmente, se han recuperado 12 y alguno data ya del siglo XVI.


     



El castillo es de origen musulmán pero el aspecto que apreciamos hoy en su estructura es debido a la impresionante obra de arquitectura militar que los caballeros de la Orden de San Juan de Jerusalén pusieron en pie, tras la cesión por Alfonso VIII de la antigua fortificación.

El castillo, como muchos otros monumentos, sufrió transformaciones, reformas y restauraciones, para adaptarse a los usos, necesidades y cambios sociopolíticos de cada momento. Vivió su esplendor durante los siglos XIII y XV y, aunque continuó habitado, fue sufriendo un paulatino abandono hasta su definitivo ocaso con la desamortización de Mendizábal en el siglo XIX. Finalmente, tras la voluntad y perseverancia de los habitantes de Consuegra, el castillo fue restaurado poco a poco.

  


La Iglesia del Santísimo Cristo de la Vera Cruz es de una extraordinaria singularidad arquitectónica. Cuenta con un gran atrio de entrada y una cúpula coronada por una linterna reconocible desde prácticamente cualquier punto de la ciudad.



Construida en el siglo XVIII, en su fachada se reúnen dos estilos arquitectónicos. Lo más llamativo es su fachada en mármol blanco, de estilo barroco tardío con elementos neoclásicos, cuenta con unas escalinatas que salvan el desnivel con el atrio y una magnífica puerta flanqueada por dos columnas salomónicas ricamente decoradas, en el dintel se aprecia el sudario de Cristo y elevan la fachada un almohadillado de mármol que se remata en la esbelta espadaña del campanario suavizadas con dos volutas a sus lados.

    


jueves, 15 de enero de 2026

SAN CARLOS DEL VALLE

                             

San Carlos del Valle se encuentra al sureste de la provincia de Ciudad Real, dentro del Campo de Montiel y cerca de otras localizaciones muy turísticas como pueden ser Villanueva de los Infantes, Las Lagunas de Ruidera, Argamasilla de Alba, etc.

Esta situada en un valle rodeado de las sierras del Cristo y de Alhambra y desde estas sierras presenta ya una bonita estampa.

    

La localidad tiene su primer dato en la desaparecida ermita de Santa Elena, construida probablemente en el siglo XII o XIII, y que hasta el siglo XVIII no fue más que eso, con la salvedad de que en una de sus paredes aparecía pintada la venerada (y milagrosa) imagen del que era llamado Santo Cristo del Valle

Durante el siglo XVI surge en torno a dicha ermita el primer asentamiento fijo del pueblo. El aumento de las peregrinaciones para rogar al Cristo determinaron a la Corona y al Consejo de Órdenes Militares a construir una nueva ermita y unas dependencias que dieran albergue a los peregrinos.

Finalizada la obra durante el reinado de Felipe V, y resultando un aumento rápido de la población, se hizo necesaria una reordenación urbanística, que llevó a cabo, ya en tiempos de Carlos III, Pablo de Olavide. A él se debe el plano totalmente regular que hoy estructura el pueblo.


San Carlos del Valle es uno de esos pueblos con encanto aunque sea una localidad pequeña.


La Plaza Mayor tiene una forma casi rectangular, de 53 metros de longitud por 21 de ancho, y se puede acceder a ella a través de alguno de los tres arcos de ladrillo de sus flancos; está formada por columnas toscanas que sostienen pisos y galerías de dinteles, zapatas y balaustres de madera.

        


        






La Iglesia del Santísimo Cristo del Valle fue edificada sobre el anterior santuario-ermita de Santa Elena; su período de construcción abarcó 16 años, desde 1723 hasta 1739, y ha sido restaurada en varias ocasiones. Pertenece al barroco tardío de la provincia, con algún elemento neoclásico; su planta es de cruz griega y en su interior puede verse la imagen del cristo milagroso que sigue pintada en la pared.

       



En el exterior destacan varios elementos; su gran cúpula encamonada, adornada con ocho buardas, apuntada y envuelta al exterior por un alto tambor octogonal; la flanquean cuatro torres-campanario, con sendas figuras en su base de simbología incierta.

            


La portada-retablo dentro de un arco rehundido, con cuerpo inferior de columnas toscanas y superior de columnas salomónicas sobre paramento almohadillado; en su centro hay un relieve que representa a Cristo y el milagro con los ladrones.


                         


             


En la fachada lateral, un relieve representando a Santiago Matamoros, en recuerdo a la Orden Militar a la que pertenecía el santuario.


                 
       




         

        

La Casa Grande de la Hospedería es una casa típica de arquitectura popular, que junto con su patio de los carros fue construida en 1704; dicho patio tiene en su centro un pozo y una pila, ambos tallados en una sola pieza, arcadas sobre columnas y galería superior. Fue utilizada como lugar de reposo para los viajeros y peregrinos, así como para hospedar a los constructores de la plaza y la iglesia.